Ya no estás para construir un abrazo, cuando caigo al vacío de la soledad, y me arrastran las sombras del ayer, hacia un mar de melancolía. Me siento a esperar un mañana, un efímero instante de futuro desmigajado, que el tiempo lanza para alimentar, un sueño roto que intentó volar. Ya todas las palabras están mudas, en la historia de mi mente, y vagan por las hojas mendigando, el aliento de tus labios. Ya no quedan caricias tibias en las manos, ni susurros en una voz que murió, gritando la tristeza contenida, que tanto tiempo se guardó. Ya tan solo queda el recuerdo, de lunas desdibujadas en sueños, de heridas sin curar, por la nostalgia de unas manos al caer. *«Saudade es un vocablo de difícil definición, incorporado al español del portugués saudade, que expresa un sentimiento afectivo primario, próximo a la melancolía, estimulado por la distancia temporal o espacial a algo amado y que implica el deseo de resolver esa distancia.» **Anotaciones: Buceando entre carpetas de documentos en...