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Mostrando las entradas etiquetadas como Pensamientos

Nauta

A veces se manifiesta una realidad tan vívida, o incluso más, que la experimentada en la vigilia cuando esa chispa de la lucidez se dispara durante un sueño. En una de esas ocasiones recuerdo encontrarme en un paseo nocturno a través de un parque, en solitario, bajo una copiosa lluvia. Incrédulo por lo real que parecía todo, me acerqué a un pequeño muro sobre el cual veía las gotas impactar en diminutos charcos entre reflejos de oscuridad y ciertos tonos verdosos, propios de la ténue iluminación que caía sobre las hojas de los árboles, proporcionada por unas farolas algo distantes. Bajo la transparencia del líquido, la textura grisácea e irregular del cemento se presentaba como un paisaje rocoso de montañas y valles observado desde las alturas, mostrando cada centímetro particularidades únicas allí donde mirase. Uno podría llegar a preguntarse, y de hecho lo hice en su momento, si ese parque ya existía antes de que mi consciencia paseara por él, como si contemplara la posibilidad de vi...

Tiempos peligrosos para pensar

Se cumple aproximadamente un año desde que el mundo tal y como lo conocíamos comenzara a cambiar por completo, y permanecen retazos de la sensación de estar en un extraño sueño del cual aún no se ha logrado despertar. Una oleada cuya procedencia permanece sospechosamente sin ser esclarecida con exactitud que ha ido golpeando cada continente, sacudiendo en mayor o menor medida unos cimientos que se creían firmes y revelando que en realidad están compuestos de un barro fácilmente moldeable si se dan las condiciones adecuadas. El impacto más directo se refleja en todas aquellas personas que ya no se encuentran entre nosotros, y las que por desgracia les seguirán, siendo la capa superficial de un iceberg perturbador. Desde familias rotas y marcadas para siempre, pasando por quienes tienen graves enfermedades sin ser atendidas o mal diagnosticadas por no tener preferencia, el aislamiento o distanciamiento dependiendo de la zona geográfica, las desconocidas secuelas en el organismo, depresio...

Paisajes de liminalidad

Siempre ha estado enamorado de la noche y de las luces de cálidos colores que proyectan la ciudad, construyendo una atmósfera única donde la mente parece teletransportarse a un lugar de sensaciones completamente diferentes a las sentidas durante la normalidad del día. Una alteración de la realidad que aumenta cuando a través de la lluvia y el cristal aparecen efectos ópticos propios de la intromisión de pequeños fragmentos de un mundo onírico que nos rodea constantemente, pero que solo en esos instantes se hace perceptible a los sentidos. La asfixiante jungla de cemento se convierte durante unos momentos en un laberinto extraño y melancólico, y la mente, junto a la imaginación, pierden sus limitaciones. Sin embargo en aquella ocasión algo sería diferente encontrándose tan cerca de edificios tan altos, y de tantas plantas, que por el simple hecho de intentar contarlas asomaban pequeños latigazos de vértigo. Bien es cierto que ya había llevado sus pasos entre ciudades mucho más grandes e...

Desde donde no alcanzan los sentidos

Es tal la inmensidad de las profundidades inescrutadas de lo desconocido, que cualquier preocupación o pensamiento se vuelve insignificante en comparación, irremediablemente nimio. Es imposible detenerse durante la noche para admirar la infinitud del firmamento y no encogerse al ser consciente de lo que somos, algo tan diminuto, algo tan pequeño. Resulta abrumador el plantearse la necesaria verdad de que no estamos solos en este universo, incluso si existen otros danzando y evolucionando ajenos al nuestro, pues tener la perspectiva de que somos parte de un único e irrepetible evento es más bien propio de un carácter arrogante e ingénuo. Cuanto más descubro y cuanto más aprendo, más me doy cuenta de todo lo que escapa al conocimiento. Resulta relativamente fácil imaginar otros mundos con más de un sol en el cielo, mares de otras texturas, naturalezas de extraños comportamientos... ¿Qué tipos de formas de vida y qué clases de consciencia podrían haber existido, existir, o existirán ...

Un encuentro con Siddhartha

No había sido capaz de dar con el momento adecuado, hasta ahora, para escribir una anécdota de la que me prometí dejar constancia. Han pasado ya un puñado de años desde que me mudé, dejando atrás una gran parte de un pesado equipaje, mientras sigo llevando conmigo otra parte del mismo mucha más ligera. Han sido años en los que intensifiqué la planificación de reforma física y psíquica que ya tenía en proceso tiempo atrás, semillas que procuré cuidar para que fueran germinando en mis humildes metas de crecimiendo y desarrollo personal. Ocurrió hace unos meses, mientras me encontraba inmerso en la lectura de un libro que conocí gracias a una recomendación, uno de corte muy similar a uno que leí por primera vez siendo muy joven y que me marcaría profundamente. Aunque suelo explorar otras rutas y lugares dependiendo de la época, tengo un recorrido favorito para los momentos en los que salgo a entrenar, un recorrido por el que ya he pasado infinitas ocasiones a lo largo de todos estos ...

La tinta de tus labios

Más decantado hacia el relato erótico que a unos trabajados sonetos, sobre una noche para acabar en cenizas de dos amantes que comparten su fuego, embarcados en la travesía con la vela entre un ardiente viento, llevando a la lujuria como brújula junto al cariño de timón férreo, convertidos en uno solo volviendo a nacer de nuevo.  En dos miradas que se vuelven una, de dos seres de ternura hambrientos, de fundirse en un abrazo tras comerse con la vista que sirve de postre al tacto, sin más deseo que el de sentir tu piel en un banquete largamente anhelado, donde a la intempestiva hora del baile suenan nuestros latidos acompasados.  Mientras navego con tu permiso por tus secretos mejor guardados, te llevaría también por los míos sin dejar de agarrar tu mano, en el fluir de un río eterno que acabaría culminado en la cascada de éxtasis mutuo al hacer el amor una y otra vez hasta nuestros cuerpos quedar exhaustos. Que me pregunten qué es la poesía, que solo tendré que im...

El faro de Demian

Jamás había sentido lo que me transmitió aquel lugar. Después de surcar una carretera a través de montañas de tierra removida y algunos grupos esparcidos de edificios sin vida y otros tantos en ruinas (testimonios de un proyecto urbanístico abandonado hace largo tiempo), descendí hasta el final del asfalto dando con la entrada a un terraplén. Tras detener allí mi viaje, llevé mis pasos hacia el guardián de aquella desértica zona, un faro no demasiado grande de color blanco y líneas rojas horizontales.  Cerca de él dos mujeres jóvenes charlaban animadamente enfocando sus cámaras por turnos una a la otra para obtener instantáneas, mientras enfrente y algo más a lo lejos una chica pasaba el tiempo absorta en su móvil sentada en un cúmulo de piedras, acompañada por un simpático perro de pelaje grisáceo que no hacía más que corretear en todo el terreno circundante. A mi derecha, un hombre y una mujer (ambos de una edad más madura) hablaban en confidencia mientras caminaban con calm...

Mapas de otros mundos

Han pasado ya un buen número de años desde que por primera vez comencé a verter un pequeño torrente de inspiración de diversas formas en este humilde rincón, donde cada gota, salvo pequeñas excepciones, proceden del mar de mi mente en el que navegan fragmentos de mi experiencia e imaginación, esos buques fabricados por sentimientos que naufragan y vuelven a zarpar una y otra vez.  El rumbo de conocer ese misterioso, inescrutable y difuso océano que es uno mismo ha permanecido invariable, desde a través de simples relatos o desahogos emocionales y reflexivos, hasta la creación de cartas extraviadas con forma de barcos de papel lanzados a la deriva. En ellos viajan las alegrías más profundas, los sueños e instantes más bohemios, las lluvias de tenebrosa oscuridad, las decepciones más amargas... En ocasiones he pensado que he escrito menos de lo que hubiera deseado, pero forzar las cosas y no dejar que fluyan con naturalidad es algo que nunca ha formado parte de mi, para bien o p...

Soldado de la vida

Llegó a encontrarse a sí mismo tan cansado de sentir, a preguntarse si la única forma de parar era dejar de sentir por completo. De crearse un caparazón de piedra tras una gran puerta de hielo, pues no dejó de estar en guerra, siendo el campo de batalla tanto su mente como su cuerpo. Una parte suya aprendió el amor, y la otra el resentimiento, ambas en lucha a muerte de un interminable duelo que bien le desgarraba en pedazos durante el amargo proceso. Aferrándose en lo positivo y en lo que creyó correcto intentó enterrar en vano a las sombras que acechaban desde dentro. Pero nunca se van, siempre vuelven, siempre terminan alcanzando tanto al loco como al cuerdo. La cara y cruz, pensó por momentos, de todo viaje por este sueño. Que no es cuestión de combatir los demonios, sino de aprender a convivir con ellos para así aprender de sus lecciones primero. Y como aspas de molino sacudidas por repentino viento comprendió los ciclos de la experiencia por los túneles del tiempo. Deambu...

Dolce ragazza chiamata primavera

Qué será el recordarte de repente, dondequiera que me encuentre, y sonría al escucharte, o al verte, sintiéndote a veces a mi lado, sintiéndote a veces enfrente. El venir sin saber de dónde un abrazo junto al reflejo de tu cabello cuando la felicidad no se encuentra de paso. Las pinceladas de tristeza en los cuadros de buenos momentos por no ser compartidos con quien dejó una huella en el recuerdo, en sus playas de blanca arena, la misma que permanece imborrable por el tiempo y su marea. Qué será el pensarte, en cómo te encuentras, en preocuparme, en si estarás viendo unas parecidas nubes o un similar oleaje, haciendo en tu mente un hueco a ese alguien que soñó compartir contigo de la vida sus montañas y valles. Qué será, de qué forma explicarse, cuando para mí no has dejado de ser lo impronunciable, lo referente al echar de menos, a la nostalgia, a ese dolor silencioso e incesable, el de dos estrellas fugaces que coincidieron y que jamás distanciar sus rumbos debieron. Qu...

Ondas de polaridad

En más de una ocasión me he preguntado qué estoy haciendo. He continuado escribiendo, no suelo pensar demasiado al hacerlo, solo intento dejar salir aquello que va muy dentro, pero así ha sido siempre, o eso es lo que creo. Y escribo, juntando palabras, pero han sido tantas las que se atragantan y han quedado en algún lugar del tiempo varadas, solo unas pocas llegan al papel, solo unas pocas llegan a la pantalla. Y escribo, formando frases, dándome cuenta que en la base hablo siempre de lo mismo, solo cambio el recipiente y su decoración, pues permanece intacto el contenido. ¿Qué fue de aquella parte de mi interior?, aquella que me susurraba que el romanticismo y el amor no son más que una ilusión, un mero cuento chino, una elaborada fábula para niños. Pero esa voz tal como vino un día marchó, repitiendo a veces desde entonces el mismo ciclo como el recuerdo de una amarga canción. Como esos viajes de la experiencia que viví por el sentimiento, viajes de amar y sentirse amado, pero tam...

Lejos de casa

En largos instantes al borde del infinito, en la quietud de la mente, al fundirse con el sonido ambiente o el silencio más estridente, cuando surge tu nombre irrumpiendo en el presente junto a lo que me convirtió en un humilde poeta por accidente. Desde hace tanto perdido en otro tiempo, un cosmonauta dado por muerto lanzando pensamientos sobre ti al viento, quien deseó contigo escribir un cuento a través de un camino por tierras de frondosos detalles y momentos. Que resumiría la vida a través de un sentimiento que llevaría tu nombre grabado como un lúcido sueño, que imaginaba nacer al conectar nuestras mentes con el primero de incontables besos saboreando nuestros labios mientras me envuelve la fragancia de tus largos cabellos. Mientras la brújula del alma, estropeada, la misma que deseaba señalar el norte, pero desde que hubiste aparecido solo alcanzó a señalar tu nombre. Observando desde el barco que había surgido un nuevo faro que marcaba el horizonte, junto a una limpia y clara...

Inveniam viam

Allí estaba, intimidante, erguido sobre su enorme tamaño como si quisiera tocar el mismísimo techo del mundo. Yo había llegado con el mismo objetivo, pero mi intento palideció al lado del suyo, como el de un pobre pajarillo que mueve sus alas apenas comenzando a aprender a volar mientras observa a los mayores surcar el cielo con gran maestría. Es difícil no sentirse empequeñecido a un nivel difícil de describir. Estar a su lado fue una experiencia buscada y digna de ser vivida, precedida por un ascenso durante el cual cada paso desde el comienzo hizo aumentar la sensación de estar en un viaje místico en cierta manera. El aire que llenan los pulmones allí ha sido el más puro que he respirado nunca, despejando la mente, los pensamientos y los sentidos con cada aspiración, como una máquina a la que se le suministra un combustible limpio y renovado que la hace funcionar tal y como debería desde su diseño original. A lo lejos no tardé en contemplar a las nubes acariciar las cimas de otras ...

De lo que no suele decirse

Atraído como frías manos a una fogata de invierno, sintiendo arder cada rincón prohibido de tu templo, junto a caricias navegando en ellos como una fuente que llena de vida al sediento. Buscando el tesoro de tu placer mientras me hundo contigo a besos, en la perdición para un hombre que se creía cuerdo, llevándonos a un descenso a la locura, a nuestro animal más interno, en una lujuriosa danza de nuestros cuerpos dejándonos llevar como salvajes de otros tiempos. Unidos sin descanso, siendo del día y la noche sus dueños, fundidos en uno solo por el más fuerte de los deseos, el de vernos reflejados en nuestros ojos mientras alcanzamos el éxtasis más extremo. Creando juntos un momento perpétuo, creando juntos un momento eterno. La de veces que en mi mente, de mil y una formas el amor habíamos hecho.

El viaje más largo

Días extraños, escribí hace un tiempo. Ese tiempo que camina inexorable en una sola dirección a velocidades cambiantes. Tiempos extraños, tiempos en busca de un autoconocimiento y un sentido de la existencia escurridizos, como un camino enormemente accidentado bajo unos pies cansados que se detienen de vez en cuando para intentar recuperarse antes de continuar la marcha. ¿Pero es ese camino realmente así, o es algo moldeado por la mente? ¿A dónde lleva? Son ya un buen puñado de años, desde muy niño, leyendo y estudiando con avidez todo cuanto captase mi interés y me aportara conocimiento. Todo comenzó con la mitología, de la cual siempre recordaré intensamente como si fuera ayer esos primeros instantes maravillado por las páginas de aquel gran y pesado libro (que aún conservo), de noche, bajo una suave luz anaranjada en el salón principal de la que era mi casa por aquel entonces (de cierta antigüedad, de esas que transmiten cierto aire de misterio en cuanto cae el sol), que narrab...

Luces de medianoche

Sin importar el rumbo, sin importar el destino. Se difumina el camino, y las luces se convierten en lo único visible desde la periferia de la visión. Pasan a toda velocidad mientras el viento golpea con fuerza como si intentara detener ese instante, hasta que se da cuenta de que no puede y parece rendirse, convirtiéndose en el único compañero de viaje. El cuerpo comienza a revolucionarse, la mente queda en blanco durante un estado casi de trance, y se intenta ir cada vez un poco más rápido. Todo lo que se mueve alrededor se convierte en vagas sombras, como recuerdos mal recordados, trozos de memoria mal encajados, piezas de puzzles en un cajón olvidado que nunca fueron completados. Y se va un poco más rápido, el corazón parece incluso dejar de latir durante un rato, solo se siente a la adrenalina al cuerpo inundando. El viento susurra "ten cuidado, la próxima curva podría llevarte al otro lado". ¿A qué otro lado?, le pregunto, pero se mantiene callado. U...

Mensaje en una botella

A veces le da la sensación de que tanto el futuro como el pasado se pliegan en un solo instante. En cuanto al primero, nace la visión de posibilidades divergentes debido a decisiones que dan paso a caminos que toman rutas distintas y recorren diversos lugares. Nuevos horizontes y nuevas vivencias que parten desde un mismo cruce. Cruces que cada cierto tiempo se repiten. Ramificaciones infinitas que se despliegan en su imaginación y en una memoria ficticia que anda en delicado equilibrio sobre delgados hilos de ilusión, con enormes abismos sin fondo bajo ellos. Lo que fue, lo que pudo ser, lo que aún puede ser. El pasado también camina de la mano, pero no sobre un sencillo echar de menos a lo que ya no está. Es el captado del latido de fragmentos de si mismo nacidos de experiencias que salen a la superficie del mar interior. Y como si una gran fuerza de gravedad viniera de alguna parte, aumentando de forma paulatina y exponencial, se forjan enormes olas de sentimientos que golpean la...

El pájaro que rompió el mundo

Hacía mucho que salvo algunas anotaciones puntuales que andan algo perdidas no captaba detalles que me parecieran relevantes desde el mundo de los sueños, o quizá no he tenido la mente lo suficientemente dispuesta para ello. Lo de anoche sin embargo me animó a tomar mejor nota de lo que recuerdo por todas las sensaciones y reflexiones que han derivado con respecto a lo que soñé, aunque el fragmento de memoria que guardo es realmente breve. Pero como suele ocurrir, escribirlo ayuda posteriormente a recordar más detalles que por alguna razón quedan ocultos. Desde siempre he creído que los sueños son una forma de expresión de nuestro subconsciente. Aunque no en pocas ocasiones puedan carecer de sentido alguno, en muchas otras sí que nos pueden permitir, si prestamos la atención suficiente, conocer mejor nuestro estado interno más profundo. Ese nivel de profundidad que suele pasar desapercibido en nuestros estados de vigilia durante el día a día, un nivel al que si tenemos el sufici...
Ojalá hubiera vuelta atrás para algunas cosas, pero el mundo te cambia y es lo que toca, mientras acabo dejando de ser la misma persona, y aun así lo daría todo por un momento, un momento contigo a solas.