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Entre la razón y la locura

Cada ser humano es un prisma poliédrico de contenido abstracto que refracta constantemente su versión de la realidad, tras ser moldeada por diversos filtros que dan forma a una perspectiva personal sobre cómo es y cómo debería ser el mundo, así como una versión de cómo cree que es su propia persona y de cómo son los demás. Surge la pregunta de si realmente existe esa fuente de la que emanan las diferentes realidades, y si podría llegar a darse algún día la capacidad de descubrirla y descifrarla en toda su pureza. La premisa de que estamos limitados por los órganos y el intelecto propios de nuestra especie implica que para asir esa meta se deben trascender los sentidos, por lo que la respuesta lógica y racional termina abocada a una negación rotunda. Ello no ha evitado que a través del tiempo se hayan ido desarrollando una ciencia y una tecnología que permiten escudriñar y desentrañar algunas parcelas de su terreno. Muchas de las cuales, todo sea dicho, arrojan más interrogantes que ...

Paisaje de una noche de primavera

Es en ocasiones al alba, que escucho a un pájaro rojizo, cuyas plumas alborotadas, muestran retales de amarillo. Va cantando sus canciones, de amores ya perdidos, al ir yo abriendo mis ojos, en tal día de siempre domingo. Y me acerco a la ventana, bajo el sol que se siente frío, mientras le hablo para decirle, que esa noche soñé contigo. Que no agregue a su sinfonía, a quien no yace en mi olvido, respondiendo que no es por mí, por quien realmente ha venido. Y es de pronto cuando te veo, saludándome desde el camino, para decir que te apetece, dar un paseo solo conmigo. Pero tu rostro de alegría, me transmite lo no percibido, que mis ojos siguen cerrados, que en realidad sigo dormido.

Inmarcesible

Siente nostalgia de sus caricias, en cada una de sus palabras, de las confidencias entre risas, y desearle una buena mañana. El preguntarle cómo ha ido el día, y del palpitar al escucharla, imaginándose en noches tardías, a los dos en la misma cama. Como guardián de su sonrisa, por oscuro que sea el mañana, el ser un candil en su vida, por mucha luz que fuera apagada. Y entre estrellas extinguidas, siguió viajando la esperanza, de que ella quizá vería, la forma en que él la amaba.

Puentes de lucidez onírica

Nunca me ha dejado de resultar fascinante lo que es capaz de crear y mostrar la mente en ese estado denominado de sueño paradójico, así como en cada uno de los momentos en los que he sido consciente durante el proceso al prender el brillo de la lucidez. Han pasado ya muchos años de experimentación con relativo éxito. Todo comenzaría por aquel entonces por la motivación de la curiosidad, pero esta no tardaría en evolucionar en un interés por la investigación de la psique y el descubrimiento personal. Si alguien me preguntara sobre los métodos llevados a cabo para descubrir este tipo de experiencias, como ya ha ocurrido en otras ocasiones, respondería lo mismo a día de hoy añadiendo otro detalle, la práctica de la meditación. Lo que más pienso sin duda que ha ayudado es tomar nota, nada más despertar, de palabras clave que ayuden a recordar a grandes rasgos todo lo soñado por muy poco que sea. Desconozco si hay más aspectos que ejerzan su influencia sin percatarme de ello. Las anotaci...

Crónicas de Aodren: Cerco de tinieblas

Los cascos de los caballos abollaban la tierra campo a través en un sonoro estruendo, cabalgando al límite de la resistencia, fustigados por un jinete que guiaba el paso de ambos cuadrúpedos entre miradas de desesperación hacia el trayecto que iban dejando atrás, donde la nieve y el frío ya habían comenzado su gran retirada. Su compañero apenas podía mantenerse erguido, bordeando la inconsciencia, aferrándose a la crin de su montura con la fuerza propia de alguien que cuelga del filo de un acantilado cuyo final se pierde en un abismo insondable. Las armaduras negras como el ébano se fundían con las pieles de los corceles, siendo estas de una tonalidad muy similar, creando perturbadoras siluetas desde lo lejos que bien los asemejaba a bestias horribles que corrían por las llanuras como alma que llevara el diablo ya de vuelta a las puertas del inframundo. •  Consultar la cronología de las crónicas   • El jadeo de los animales no cesó hasta que llegaron a la plaza del pueb...

Ángeles guardianes de víctimas olvidadas

Fuimos lo que tú eres, sobre la piedra quedó dicho, y serás lo que ya somos, sobre la tumba quedó escrito. De quienes dieron su vida, e innumerables han sido, para que un justo presente, permitiera haber nacido. A cada mujer y cada hombre, que en viaje ya han partido, en el que a todos nos espera, con destinos quizá distintos. Donde cada vibración, de todo espíritu renacido, tendrá un lugar muy reservado, en los confines del vacío.

Crónicas de Aodren: Mentes de juventud inquieta

En su ambición por la comprensión y el conocimiento de la psique humana, desmenuzó incontables personalidades a lo largo del tiempo en las casi infinitas piezas de la supuesta maquinaria que la hace manifestarse, sin poder evitar que a pesar de navegar en el descubrimiento de la labor de muchas de ellas durante el proceso, muchos engranajes permanecerían ocultos al discernimiento, piezas de un puzzle sin completar cuyo cuadro debería dar forma a lo que se entiende que hace al ser humano ser lo que es. ¿O es que acaso hay algo más? •  Consultar la cronología de las crónicas   • Desde la habitación escuchó la preciosa melodía que nacía desde la planta baja, notando como su mente entraba en un trance de calma. Elisa, su madre, se encontraba tocando el piano dándole algunas lecciones a la joven Lizbeth. Acompañando a las notas musicales, el amor y la armonía que se respiraban en aquella estancia no tardarían en ascender por las escaleras y traspasar la puerta. Decidió levan...

La obra del Demiurgo

Jamás pudo encontrar, una vuelta al inicio, al cruzar la verdad, que le haría perdido. En cansados muros, de antiguo laberinto, en ruidosos silencios, de mudos espejismos. Que siempre le llevan, al gran ser dormido, guardián de deseos, nunca cumplidos. Es el demonio, de insalvable destino, que debe enfrentar, con su espíritu ungido.

Un encuentro con Siddhartha

No había sido capaz de dar con el momento adecuado, hasta ahora, para escribir una anécdota de la que me prometí dejar constancia. Han pasado ya un puñado de años desde que me mudé, dejando atrás una gran parte de un pesado equipaje, mientras sigo llevando conmigo otra parte del mismo mucha más ligera. Han sido años en los que intensifiqué la planificación de reforma física y psíquica que ya tenía en proceso tiempo atrás, semillas que procuré cuidar para que fueran germinando en mis humildes metas de crecimiendo y desarrollo personal. Ocurrió hace unos meses, mientras me encontraba inmerso en la lectura de un libro que conocí gracias a una recomendación, uno de corte muy similar a uno que leí por primera vez siendo muy joven y que me marcaría profundamente. Aunque suelo explorar otras rutas y lugares dependiendo de la época, tengo un recorrido favorito para los momentos en los que salgo a entrenar, un recorrido por el que ya he pasado infinitas ocasiones a lo largo de todos estos ...

El delirio de un loco

Te encuentro en el ruido del mundo, que nunca cesa ni nunca calla, donde suenan todas las veces, que yo a ti te he echado en falta. Sigo andando por muchas calles, a cada cual más llena de nada, bajo las olas de un eco distante, de cuando iban juntas nuestras pisadas. Respiro el aire de sabor amargo, que aúlla en noches que no acaban, de quien no supo amar de nuevo, desde que a ti conjuró su alma. En un invierno cristalino, que hasta el otoño siempre se alarga, cuyas paredes solo reflejan, los recuerdos que contigo me imaginaba.

La tinta de tus labios

Más decantado hacia el relato erótico que a unos trabajados sonetos, sobre una noche para acabar en cenizas de dos amantes que comparten su fuego, embarcados en la travesía con la vela entre un ardiente viento, llevando a la lujuria como brújula junto al cariño de timón férreo, convertidos en uno solo volviendo a nacer de nuevo.  En dos miradas que se vuelven una, de dos seres de ternura hambrientos, de fundirse en un abrazo tras comerse con la vista que sirve de postre al tacto, sin más deseo que el de sentir tu piel en un banquete largamente anhelado, donde a la intempestiva hora del baile suenan nuestros latidos acompasados.  Mientras navego con tu permiso por tus secretos mejor guardados, te llevaría también por los míos sin dejar de agarrar tu mano, en el fluir de un río eterno que acabaría culminado en la cascada de éxtasis mutuo al hacer el amor una y otra vez hasta nuestros cuerpos quedar exhaustos. Que me pregunten qué es la poesía, que solo tendré que im...

Solve et coagula

Desde antiguas religiones, cuyos dioses solo duermen, no ha existido rey alguno, que reinara tras la muerte. No ha nacido ser humano, sin un materno vientre, que no atraiga amenaza, al corazón y a la mente. Ningún reino de paz, que al caos no precede, aunque ni una tormenta, haya durado para siempre. En el ciclo inacabado, de vivencias como especie, somos almas atrapadas, en un teatro circense. Con tinte apocalíptico, por los cuatro jinetes, que conjuran nuestra cárcel, y corrompen al débil.