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Escarcha ardiente

No lo evita y piensa en lo que pudo haber sido, bajo esta noche con luna de lágrimas blancas, creando luceros de estrellas que nunca han nacido, sobre un mar de mudas y rotas palabras. Que giran sobre un mundo de cosas que se han ido, creando sombras que continuamente le abrazan, y le recuerdan lo que nunca debió haberse torcido, dejando para siempre surcos de su sangre helada. Fluyendo por los valles de un pueblo maldito, congelando las ya frías cicatrices de su alma, así como la armadura que cubre el vacío, que mora en él dondequiera que vaya.

Quinto elemento

Como infinitos caudales de agua nacientes, surgieron en mí las razones para quererte, alcanzar ese mar que baña tu mente, traer la lluvia que tiñe campos de verde. Poseído por sangre alterada al solo verte, que fluye desde el volcán de mi pecho ardiente, bombeando una lujuria constante y creciente, junto al silencio que guarda tu mirada presente. Con la brisa que camina ya desde el oeste, donde la rosa de los vientos señala hacia poniente, el mismo lugar donde el sol ahora duerme, y presta su calor para que algo de ti me llegue. Aunque su amante la luna despertará muy en breve, portando un espejo para que luego yo recuerde, la noche que bajo ella para nosotros fue diferente, y las estrellas retomen la cuenta, y cuenten. Cada uno de los días que a mi lado desearía tenerte.

Una noche cualquiera

Pasó por la puerta con sus pensamientos centrados en la hoja de papel aparentemente importante que llevaba en una de sus manos, dispuesto a tomar la calle hacia la derecha. Justo al girar y continuar unos pocos pasos hacia delante, desapareció la tristeza que emanaban las oscuras baldosas del suelo junto al muerto y frío asfalto. Apareció ella. Cruzaba desde la acera de enfrente para dirigirse hacia el mismo edificio del que había salido él. Llevaba en sus manos, sujetada a la altura de su pecho, una carpeta de un vivo color azul. Todo brillaba con suma intensidad, parecía una mañana excepcionalmente resplandeciente (¿o acaso era de ella misma de quien provenía aquella luminosidad?). La miró hipnotizado mientras continuaba sus pasos, como hechizado por un encantamiento. (ilustración por Jenova94) Volvió a mirar al frente para continuar su camino, pero el movimiento solo duró unos pocos segundos hasta que una fuerza en él irrefrenable le hizo volverse para buscarla de nuevo. ...

Invierno aparente

Siempre me lo he terminado diciendo, las casualidades en realidad no existen, no son más que de nuestra mente un concepto, para explicar algo que escapa al entendimiento. Así es que déjame decirte, cada historia conecta en este momento, lo que no se decidió y decidiste, lleva por un camino no siempre visible. Apartados por un aparente invierno, unidos por lazos irrompibles, que han perdurado a través del tiempo, aunque ningún mensaje viaje entre ellos. Pues más allá de lo que la vista nos dice, mecidos por la brisa del sentimiento, y un mar de cariño que bajo él reside, te llevo conmigo y en mi corazón tú vives.

Vademecum

Ya cubre la oscuridad el cielo, y es visible una curiosa ilusión, pues muchas estrellas que ya han muerto, aparecen ahora ante nuestra visión. Tan brillantes como antaño estuvieron, regalan un último resplandor, viajando a través del espacio y el tiempo, adornan la noche para los dos. Y junto al tinte de cálidos besos, y de tus ojos su vivo color, escribiré bajo ellas un libro nuevo, con fragmentos de un corazón. Páginas llenas de agradables recuerdos, y títulos con formas de hacer el amor, para narrar lo que gritó el silencio, desde que nos conocimos tú y yo.

Crónicas de Aodren: Bleidd

Que el más bello de los parajes puede esconder el más terrible de los peligros era algo comúnmente sabido por todo aquel que tuviera un mínimo de experiencia en el mundo. Ella no era una excepción, pero si había algo que la incomodara más que el lugar al que se dirigía eran sus dobles ropajes de cuero endurecido y un sombrero de estilo tricornio del mismo material, que aunque no formaba parte de sus gustos habituales, ejercía muy bien su función para pasar algo desapercibida a ojos ajenos. •  Consultar la cronología de las crónicas   • La incomodidad sin duda iba más allá de la apariencia estética. Soplaban tiempos difíciles, diversos conflictos con los condes de las tierras circundantes habían sacudido las zonas locales, e irónicamente, la escasez de trabajo se había pronunciado hasta cotas desesperantes. Hasta que le llegó un encargo, pocos días atrás, del cual fue informada mediante una enigmática carta. De ser otros tiempos no habría aceptado. No era su especialida...

Crónicas de Aodren: La Colina del Silencio

Por qué dormir esta noche, se había preguntado. Acompañada del suave tacto en su cuerpo del pijama, sus pequeños pies descalzos llegaron un poco más allá de la puerta, ahora abierta, sintiendo un punzante escalofrío recorrer su espalda debido al frescor de diminutos brotes de hierba que amortiguaban sus pasos. El aroma al rocío de la madrugada llenaba el ambiente y no tardó en conquistar sus pulmones, y el escalofrío pasó a recorrer en ese momento cada centímetro de su cuerpo. Qué sensación más agradable, pensó. •  Consultar la cronología de las crónicas   • Continuó sus pasos lentamente, cabizbaja, mientras la humedad empezaba a poblar su largo, liso y castaño cabello, el cual cubría parte de su mirada. Ningún sonido llegó a sus oídos a excepción de una suave brisa, fría como el hielo, que atacaba su rostro con dureza. Y nada más habría escuchado, pues todo el mundo aún dormía y los animales apenas a desperezarse habían comenzado. Ojalá fuera diferente, calló. Sum...

Mensaje en una botella

A veces le da la sensación de que tanto el futuro como el pasado se pliegan en un solo instante. En cuanto al primero, nace la visión de posibilidades divergentes debido a decisiones que dan paso a caminos que toman rutas distintas y recorren diversos lugares. Nuevos horizontes y nuevas vivencias que parten desde un mismo cruce. Cruces que cada cierto tiempo se repiten. Ramificaciones infinitas que se despliegan en su imaginación y en una memoria ficticia que anda en delicado equilibrio sobre delgados hilos de ilusión, con enormes abismos sin fondo bajo ellos. Lo que fue, lo que pudo ser, lo que aún puede ser. El pasado también camina de la mano, pero no sobre un sencillo echar de menos a lo que ya no está. Es el captado del latido de fragmentos de si mismo nacidos de experiencias que salen a la superficie del mar interior. Y como si una gran fuerza de gravedad viniera de alguna parte, aumentando de forma paulatina y exponencial, se forjan enormes olas de sentimientos que golpean la...

Melodía del amanecer

Cómo intentar definir un perfecto comienzo del día, cuando suavemente el despertar en él ya fluía, y al mirarla en ella dibujada una sonrisa veía, sintiendo ambos que el mundo ahora les pertenecía. Que ninguna noche les volverá a ser oscura ni sombría, mientras navegan por su piel con intensa lascivia, surcando sus cuerpos en una delicada armonía, como dos instrumentos que afinan una misma melodía. Explorando rincones secretos sin ninguna prisa, con un fuerte calor ya dándoles la bienvenida, a un nuevo lugar que jamás imaginarían, alcanzando juntos la propia esencia que alienta la vida.

Hijo de la Luna

 Son muchas horas observando a la Luna, con tantas cosas surcando su mente, y una de ellas al límite de la cordura, que ella es la única que a él le comprende. Tras incontables noches de incierta locura, con un manto de oscuridad sobre todo cerniéndose, presenciando su desahogo y acunándolo con ternura, con su brillante y plateada luz en su rostro presente. Cuando no quedó en sus ojos lágrima alguna, arrancó de su pecho su corazón aún latiente, para ofrecérselo a quien como ninguna, le había acompañado desde siempre. Aulló con intensidad a través de la negrura, rasgando con fuerza la medianoche creciente, era el nacimiento de una nueva criatura, y todas las estrellas le miraron fijamente. Saludad a este hijo de la Luna, se escuchó desde el cielo de forma solemne, y los astros brillaron como no lo habían hecho nunca, presenciaban un alma que cambió para siempre.

Crónicas de Aodren: El retorno de Ceneo (II)

El casi inaudible jadeo de un cansancio repentino hacía mella en su mente, revelándole para su sorpresa que se encontraba más agotado de lo que podía imaginarse. Se detuvo para hacer una pausa en el camino apenas comenzado, pensativo y exhausto. Un pequeño montículo rocoso no demasiado abrupto le ofrecía un buen lugar donde sentarse. Tras apoyar la pesada hacha de doble filo en un árbol cercano, sin pausa alguna (pero sin excesiva premura) dejó el pesado escudo en el suelo cerca de sus pies para a continuación liberarse del torso de su armadura, el cual colocó con cuidado a su lado. •  Consultar la cronología de las crónicas   • Los últimos rayos de sol del día impactaban en dichas desgastadas piezas de acero, creando mallas uniformes de brillante luz que parecían moverse de forma caprichosa, animadas por las sombras proyectadas a partir de las hojas que danzan desde las ramas unos metros más arriba. Observó detenidamente dichos reflejos durante unos m...

Almenaras de un olvidado reino

No pueden existir cenizas, sin antes haberse prendido un fuego, pues hay cosas que nunca se olvidan, tan solo se superan a través del tiempo. Así que no temas ni te aflijas, juntos compartiremos ese mismo silencio, que yace entre palabras que no han sido dichas, y respuestas que no llegaron a su justo momento. Pues quizá forme parte de la propia vida, el sentirse uno tan roto por dentro, aunque siempre amanezca un nuevo día, son muchas las cosas que se llevará el viento. Que nada perdura de lo que está a la vista, así como nada nos pertenece por completo, exceptuando las penas y alegrías compartidas, así como el amor que por tí sentí, sentiré y siento.

Tan solo era uno el anhelo

 El tener en el tren de tu vida cerca de ti un asiento, el forjar y compartir juntos un pequeño mundo que naciera nuevo, un sitio donde cultivar sentimientos que fueran solo nuestros, mientras navegáramos a través de un mar de inolvidables momentos. Escribir tú y yo una historia que permaneciera en el tiempo, acompañarnos durante el camino tanto en lo malo como en lo bueno, alimentando nuestro cariño y aprecio con un cálido fuego, sin dejar que las circunstancias de la vida nos mantuvieran a lo lejos.

Hasta que amanezca

A tí hablo con el alma descubierta, en esta noche que ya comienza, de cómo la vida me ha forjado poeta, moldeado por el amor y por la guerra. Acompáñame a esta playa ahora desierta, donde mucho he venido a escuchar la marea, así como también a curar heridas abiertas, mientras fundía mis pasos sobre la arena. Alzándome aquí mismo con renovada fuerza, pisando como si fuera por primera vez la tierra, gritando en silencio hasta que ya nada doliera, comprendiendo la verdad tras cada experiencia. Corre conmigo y mantengámonos cerca, es hora de hacer fluir nuestra propia esencia, y susurrarte el porqué ha merecido la pena, haber sido lanzado a tantos abismos sin cuerda. Con la lujuria fluyendo por nuestras venas, desearé navegar por tu mente despierta, decirte que contigo la vida es camino y no condena, que ahora nos toca a nosotros viajar a las estrellas. Y hacerte sentir mujer hasta que otro día juntos nos amanezca.

El pájaro que rompió el mundo

Hacía mucho que salvo algunas anotaciones puntuales que andan algo perdidas no captaba detalles que me parecieran relevantes desde el mundo de los sueños, o quizá no he tenido la mente lo suficientemente dispuesta para ello. Lo de anoche sin embargo me animó a tomar mejor nota de lo que recuerdo por todas las sensaciones y reflexiones que han derivado con respecto a lo que soñé, aunque el fragmento de memoria que guardo es realmente breve. Pero como suele ocurrir, escribirlo ayuda posteriormente a recordar más detalles que por alguna razón quedan ocultos. Desde siempre he creído que los sueños son una forma de expresión de nuestro subconsciente. Aunque no en pocas ocasiones puedan carecer de sentido alguno, en muchas otras sí que nos pueden permitir, si prestamos la atención suficiente, conocer mejor nuestro estado interno más profundo. Ese nivel de profundidad que suele pasar desapercibido en nuestros estados de vigilia durante el día a día, un nivel al que si tenemos el sufici...

Angosto camino

Aunque paseando observaba a las estrellas, había algo que intentaba explicarse a sí mismo, el sentirse hechizado al recordar los ojos de ella, y en como al mirarla se volvía a sentir vivo. Pasando por su vida cual brillante cometa, había rasgado un firmamento congelado y frío, prendiendo con el fuego naciente de su mente despierta, el angosto trazado de lo que muchos llaman destino. Una llamada le hacía creer que merecía la pena, junto a una voz que susurraba su nombre al oído, a través del tiempo sin dejar de buscar su esencia, sin existir casualidad en el cruce de sus caminos. Imaginándose el estar frente a su presencia, se pregunta ensimismado sin estar tranquilo, imaginándose el abrazarla mientras le dijera, si le gustaría continuar la historia que ya los tuvo unidos.

Última lanza

 Campo sin horizonte de alta hierba, y un fuerte viento amainando, traen un sentimiento que me despierta, y todos los pensamientos se van volando. Ya son libres de ir donde quieran, dejando tras de sí una mente en blanco, la misma que muy de cerca observa, todas las hojas de mi memoria danzando. Me invitan a no alejarme mucho de ellas, mientras mantengo los ojos muy bien cerrados, deseo fundirme con lo que me rodea, es hora de alzar el espíritu aún más alto. Pues nada tan fuerte como la vida golpea, y ahora me encuentro realmente cansado, ya solo un camino es el que me espera, no puedo permitir que me acabe tumbando. Aliento mi corazón a golpe de espuelas, instrumentos de batalla de fondo sonando, apunto la lanza al fragor de la guerra, y entono al cargar mi último canto. Ya sin temor a lo que ocurrir me pueda, estrecho una de las hojas con mi otra mano, queriendo leer una última palabra de ella, para jamás olvidar aunque acabe ensartado. Algo qu...

Crónicas de Aodren: Cacería de la Luna Negra (I)

Se hacía complicado andar sobre la gruesa capa de nieve que yacía bajo los pies, y el frío acechaba con penetrar en sus huesos si osaban mantenerse inmóviles durante poco más de unos minutos. Alertados por unos guturales sonidos habían partido en plena noche siguiendo un rastro de huellas hacia la profundidad de la nada dejando el calor y la comodidad de la taberna en la que se hospedaban temporalmente. •  Consultar la cronología de las crónicas   • La luna, sin perder ni un ápice de su plateado brillo, se había vuelto de una tonalidad extraña y oscura totalmente ensombrecida, como si se hubiera abierto un agujero en el mismísimo cielo de la creciente noche. Con la intención de pasar más desapercibidos confiaron su vista a su resplandor. —Esto no me gusta nada. —¿Acaso te sorprende?, ¿has visto estas huellas? —Tú eres el experto, ¿de qué demonios se trata esta vez?

No todo el que anda errante está perdido

Sigo viajando por infinidad de mundos, tanto despierto como dormido, y en cada uno de ellos, parte de ti va siempre conmigo. Cruzo ventanas una detrás de otra, mostrando universos aún desconocidos, mientras mi inconsciente busca encontrarte, cuando uno de ellos es por mi elegido. Pues sin duda en mi pesado equipaje, guardo cada buena palabra y gesto de cariño, así como una esperanza por volver a encontrarte, alimentada por cada momento juntos compartido. Todo ello de alguna forma me protege, del enorme riesgo de perderme a mi mismo, pues ciertas sombras sin descanso me siguen, desde cada rincón con un solo objetivo. Mientras fascinado con cada nuevo horizonte, no dejo de pensar en lo maravilloso que habría sido, que no se hubiera torcido jamás el camino, así como volver a compartir parte del tiempo unidos. Porque no todo el que anda errante está perdido, sé que jamás dejaré de buscarte si no estás conmigo, ya que antes de conoce...

Fragmentos de un presente

Alguien me dijo una vez que el dolor del alma solo es aparente, que en realidad somos todos esclavos de nuestra propia mente, sin importar lo que diga o deje de decir el resto de la gente, que siempre hay un rincón cálido y seguro en nuestro presente. Pues el pasado y el futuro son ilusiones de nuestro inconsciente, con el fin de dominarnos con pensamientos que mal nos afecten, manteniéndonos en una tortura que de nuestro interior saldrá naciente, para debilitarnos desde dentro tanto física como espiritualmente. Créeme cuando te digo que hay solución para todo lo que nos concierne, que la forma de querernos ha sido lo mejor que recordaré por siempre, pues nunca has sido mi pasado, sino ese instante del ahora tan vivo y alegre, y el mejor regalo de la vida ha sido formar parte de tu presente. Así que por favor siempre que el dolor desde algún lugar te aceche, pues sé que en algún momento ninguna teoría para ello es suficiente, apóyate en mi corazón el cual para tí h...

No pocas veces

Cuántas veces se ha recordado, aquello que olvidar justo se había jurado, lo que al fondo de un baúl estaba enterrado, ese rincón que jamás piensa volver a ser observado. Pues no pocas veces soñé que estabas a mi lado, que compartíamos juntos el tiempo como antaño, sintiéndome despierto al ver como nos saludábamos, y luego reíamos como si nada jamás hubiera pasado. Mucho y todo sin duda habría dado, por volver al punto donde nuestros caminos se separaron, agarrarte fuertemente con cuerpo y alma de la mano, si así por supuesto tú también lo hubieses deseado. Susurrarte lo mucho que para mi has siempre significado, con mi corazón para compartir tu carga en los momentos malos, y en los buenos ascender a alturas que jamás habríamos soñado, construyendo el presente que siempre tuvimos destinado.

Duro despertar

A unos pocos metros delante de sus ojos podía ver el rostro de alguien que le resultaba realmente familiar. Ajustando algo más la vista logró distinguir una silueta que se interponía entre él y una desconocida emanación de luz similar a la de un atardecer. —Estoy soñando, ¿no es cierto? —Sí —le respondió una voz femenina— , ¿pero qué diferencia hay? Estoy aquí, contigo, ¿no es así? Se sentía realmente cansado. Su mente parecía estar inmersa en una espesa niebla que le incapacitaba enormemente, el simple hecho de pensar requería un esfuerzo casi sobrehumano. Aunque desistía de intentar captar más detalles visuales bajando la cabeza con gesto de resignación ante la desconocida fuerza que le retenía tan mermado física y mentalmente, sabía quién era ella al sentirse impregnado por su presencia y también por parte de sus pensamientos. La alegría que recorría cada pedazo de su ser era indescriptible al tenerla de nuevo tan cerca aunque solo fuera un sueño. Solo lamentaba no pode...

La noche de los finados

Ya comenzaba a anochecer, y el ambiente de la fiesta se empezaba a quedar algo más tranquilo. La alegría inundaba el entorno, todos cantaban, reían y charlaban cerca de unas pequeñas fogatas encendidas muy recientemente. La ligera algarabía que flotaba en el aire se entremezclaba con el chisporroteo de las llamas, las cuales danzaban su propio cántico como queriendo formar parte también de aquel momento. Él, ya algo agotado, estaba a punto de marcharse. Aunque algo en su interior le llamaba fuertemente para seguir disfrutando de aquellos instantes y saborear la noche que ya había cubierto con su manto aquel recóndito paraje, quería descansar lo suficiente para despertarse temprano a la mañana siguiente. Pero justo al pasar cerca de una de las hogueras, apareció ella. De rostro muy bello, con una expresión alegre, grandes ojos oscuros y un precioso pelo largo de color negro azabache, el cual parecía respirar fuego al reflejar de forma suave y palpitante el vivo color de las llama...

Última luz

Oscura noche en la que salgo a dar un largo paseo, donde voy a encontrarme con mis más profundos recuerdos, pudiendo sentir tanto los malos como los buenos, mientras cada gota de lluvia es en mi una pena de menos. Y al mirar las húmedas hojas juguetear en el suelo, me doy cuenta que su color me recuerda al de tu pelo, así como las estrellas son el recuento de todos aquellos besos, que siempre quise darte desde que te conozco en el tiempo. La luna mi corazón a ti entregado como eterno obsequio, reina abrazando con su plateada luz el negro manto del cielo, una luz que sin yo olvidarlo no es más que un humilde reflejo, de la que tú ya me inundaste al poco de tú y yo conocernos. Cuando usabas una cariñosa palabra como si fuera tuyo de echo, y yo en mi inocencia me sentía el caballero de tu reino, pero ahora estoy perdido sin saber cómo hemos podido llegar a ésto, mientras la soledad me abraza y me pregunto entre tantos pensamientos. Si tú al igual...

Los mismos de antes

A veces me pregunto si algún día podríamos ser los mismos de antes, pues echarte de menos es una pesadilla siempre en mi constante, y yo sigo soñando con la oportunidad de llegar a abrazarte, sentirte a mi lado y algunas palabras poder susurrarte. Créeme que solo bastarían dos para a ti hacer recordarte, que desde que te perdí es como si me faltara una parte, y desde entonces no soy más que un fantasma errante, uno que solo se pregunta si ojalá algún día llegaremos a ser los de antes.
Ojalá hubiera vuelta atrás para algunas cosas, pero el mundo te cambia y es lo que toca, mientras acabo dejando de ser la misma persona, y aun así lo daría todo por un momento, un momento contigo a solas.

El hombre que susurraba a los dragones

Llueve de forma torrencial, lo que no es impedimento para que un caballero surja de entre los ventanales de uno de los balcones de su fortaleza en busca de su luna. Esta vez a lomos de un dragón negro, desde el cual instantes después rasga un cielo apenas visible, de no ser por los instantes en los que el reflejo de algún relámpago hace acto de presencia iluminando tanto las escamas negro azabache de la criatura como las oscuras piezas de su armadura.  —Bonita noche, ¿no te parece? —dice el jinete a su fiel montura.  La criatura gira levemente su cuello y le dirige una mirada. No emite sonido o palabra alguna, pero ambos parecen entenderse con solo mirarse. Vuelve a hablarle de nuevo. —Lo sé, sé que ella ya se ha ido, pero la seguiré buscando sin flaquear en mi empeño. Al menos su esencia puede haber quedado impregnada en la zona. Demos un pequeño paseo, viejo amigo. Volveremos pronto. 

Alma incierta

Al fin y al cabo mientras pasa el tiempo, me doy cuenta que nada es blanco o negro, mientras mis ojos miran a un horizonte incierto, sin pensar en lo que el pasado a mi presente haya hecho. Pero es increíble lo complicado que es hacerlo, llegando en ocasiones a no creerme ya del todo cuerdo, pues además una pesada maleta conmigo llevo, una llena de preguntas que nadie ha ido respondiendo. E imagino que es casi imposible lo que pretendo, buscando el equilibrio entre razón y sentimiento, sin dejar crecer el enorme vacío que yace en mi pecho, el cual amenaza con consumirme cual agujero negro. Sin quizá tener la posibilidad de sentir de nuevo, cuando en realidad aún sentimientos mantengo, aunque sea algo que a nadie importe en este momento, siendo yo el único testigo de ello.

Lobo de mar

No te equivocas, es algo cierto, sigo siendo aquel loco marinero, que sin tener una mujer en cada puerto, prefiero llevar a una sola en mi pecho. Pero por más que ya lo intento, el significado del amor ya apenas recuerdo, pues un corazón frío es todo lo que tengo, navegante de un mar de fantasmas y espectros. Siendo yo uno más entre todos ellos, capitán de un barco de rotos sueños, con la única llama que me mantiene cuerdo, la misma que me susurra cuando miro al cielo. Que es a ti a quien más echo de menos.

Crónicas de Aodren: Héroes de poder y magia

Aodren Desde muy joven Aodren mostró un talento innato hacia la magia y la hechicería al igual que su hermana Lizbeth. En cuanto fueron descubiertas sus habilidades de forma accidental por parte de buscadores de talentos, ambos ingresaron en escuelas de artes ocultas para comenzar su instrucción como magos.  Aunque tanto él como ella después de una formación básica se especializaron en un principio en la magia del ilusionismo (escuela en la que destacaron como los mejores aprendices de su generación), eventos posteriores en la vida de Aodren le harían profundizar en magia oscura y prohibida, internándose en lecturas y prácticas de demonología e invocación que le llevarían a casi perder no solo su vida sino incluso su alma.  Una extraña maldición aparecería como precio a pagar, afectando a su humanidad y atormentándolo enormemente, aunque no tanto como una de las razones por la cual le llevó a internarse en tan oscuras prácticas en una irrefrenable sed de respuestas...

Quédate conmigo

Son tantas las cosas bonitas, que podríamos juntos hacer, viviendo juntos la realidad de un sueño, desde que amanece hasta el anochecer. Sin olvidar lo que compartimos, desde el mañana hasta el ayer, donde algo invisible nos mantiene unidos, pensándonos una y otra vez. Pues curioso destino que apareciste, haciéndome volver a nacer, cuando lo daba todo por perdido, y sembraste de nuevo en mi la fe. Que si de algo estoy yo seguro, es que a mi lado a ti desearía ver, y aunque pasen días en los que no hablemos, junto a mi siempre te llevaré. Así que dame al menos este minuto, para demostrarte mi forma de querer, sin faltar algo que deseaba decirte, y es que a ti jamás te olvidaré. Que pase lo que pase durante el camino, cuenta conmigo para creer, apoyarte y soñar conmigo, pues si me necesitas ahí estaré.

Días extraños

Una cosa es lo que realmente somos. Otra lo que creemos ser, y otra lo que los demás creen que somos. Y lo primero muy pocos llegan a conocerlo plenamente. Estoy convencido de que cada ser humano resulta a veces difícil de percibir, incluso por sí mismo. Todos tenemos un potencial que si llegáramos a exprimir conociéndonos a nosotros mismos de forma completa, seguramente nos parecería una imagen casi imposible. Alguien completamente diferente en el cual nos costaría vernos reflejados. ¿Pero por qué? A veces pienso que una fuerza nos oprime enormemente para mantener la balanza entre lo que creemos ser y cómo los demás creen que nos ven, especialmente si le damos demasiado poder sobre nosotros a la persona equivocada. Una fuerza que nos comprime en una prisión de la cual no somos conscientes y nos limita. Limitaciones que nos hacen sufrir, a padecer días de melancolía y abatimiento. No hay más auténtica felicidad que la que cultivamos nosotros mismos, no hay más jardín que el que ...

"Hay cosas que se rompen, pero aún pueden crecer"

Son todas las lágrimas derramadas, las mismas que regarán el alma, limpiando heridas que antes mataban, haciendo ver que es mío el mañana. Como un río surgiendo desde la montaña, siendo tú el incesante flujo de agua limpia y clara, borrando con ella cada mentira y verdad enmascarada, cada herida y traición que torturaba.

Fuego de invierno

¿Y lo hermoso de aquel momento?, cuando me miraste y me dijiste que todo te parecía un sueño, que por una noche sentíamos que el mundo era todo nuestro, escribiendo juntos aquel precioso cuento. Mojando nuestras plumas en un pequeño e inagotable tintero, cargado él de intensos e indescriptibles sentimientos,  forjando a la vez inolvidables recuerdos, y plasmándolos con nuestras sonrisas en la brisa y el viento.  Recordémoslo juntos de nuevo, sin dejar de compartir tanto lo malo como lo bueno, como nunca en el fondo hemos dejado de hacerlo, de la forma que solo tú y yo sabemos.

Lágrimas de un guerrero

Dicen que el alma de un guerrero no llora, solo sangra. Pero no por carecer de sentimientos, sino por carecer de lágrimas. Por haber derramado tantas en épocas pasadas. Por haber enfrentado a sus sentimientos cara a cara, y haber sentido el verdadero dolor en espíritu y alma. Yo morí con ella, pero hay una parte de mi que ha vivido. Una parte de mi permanecerá en su corazón, muerta. Pero nunca podré olvidar, por más que me duela, por oscura y profunda que la caída sea, que nunca dejaré de luchar. Porque sonreír cuando el corazón llora es de héroes. Porque no hay olvido posible, solo superación. Quizá los más queridos estando cerca escuchen el llanto interior, aquellos que de verdad tengan acceso al corazón. Pero los demás solo sentirán furia, rabia y determinación. Es por ello por lo que me digo siempre a mi mismo: sé puro, sé noble; surge.

El tren de la vida

La vida es como un largo tren, en los que van infinitos vagones, con muchos viajeros por conocer, y una maleta llena de ilusiones. Extrañas sombras por doquier, entrando y saliendo de las estaciones, pero los que más quieres también, viajarán a tu lado aunque no lo logres ver. Que aún estando en otros vagones, su amor por ti te lo harán saber, que aunque otros te abandonen, en ellos podrás siempre creer. La familia irá igualmente contigo, aunque terrible dolor al conocer, que algunos deberán bajar por causas del destino, sin que por ello nunca los dejes de querer. Así que por favor te pido, no cambies nunca de tren, que sigamos siempre en el mismo, y si bajas házmelo saber. Pues haré lo posible por estar contigo, si tú así lo deseas también, con mi a...

Crónicas de Aodren: Lizbeth y la bruja de Aergoth

Apenas podía mantenerse en pie. Le fallaba la respiración, una densa y grisácea niebla lo cubría todo a su alrededor y no recordaba cómo había llegado hasta allí. Varios cuerpos caídos salpicaban el árido suelo y poco tardó en darse cuenta de ellos. Uno aún intentaba moverse torpemente mientras balbuceaba palabras en un idioma que era incapaz de comprender. La voz de una mujer que parecía no venir de muy lejos atrajo su atención cuando a punto estuvo de caer en un profundo sueño del que quizá no volvería a despertar. A duras penas consiguió con su brazo derecho realizar unos sencillos movimientos que pudieron conjurar a su alrededor una especie de protección lumínica apenas visible, apartando paulatinamente la espesa niebla que nublaba cada vez más su visión y que penetraba en sus pulmones ahogando su propio ser. Era, sin duda alguna, una sacerdotisa. Avanzando con cortos y difíciles pasos, intentó dirigirse hacia aquella voz femenina que parecía quejarse de algún tipo de dolo...

Crónicas de Aodren: El retorno de Ceneo (I)

Y sonó el cuerno de guerra desde lo alto de la montaña. Aquellos miserables, asombrados y sorprendidos, alzaron la mirada esperando encontrarse con un enorme ejército. Pero para su sorpresa sólo la silueta de un hombre apareció en lo alto. Una sombra que apenas se detuvo unos segundos después de alzar lo que parecía ser una enorme hacha, para luego cargar hacia ellos con un ímpetu que jamás habían visto. •  Consultar la cronología de las crónicas   • (figura por Frank Frazetta) Era un grupo sin orden ni formación alguna. Sólo una turba desordenada de pequeños engendros transportadora de un horrible olor y retorcidos y feos rostros que bien podrían haber salido de las peores de las pesadillas. Ya era suficiente milagro que hubieran caminado tanto juntos sin haberse matado entre ellos. Y eso, en parte, ya extrañaba al guerrero que bajaba colina abajo hacia su encuentro. La estupefacción dejó pasar a la risa y a las retorcidas carcajadas en las decenas de garga...

A través del tiempo

Eras mi compañera de sueños, y lo acabaste siendo de mi corazón, es ahora que en este año nuevo, yo te deseo a ti lo mejor. Y que un día nos encontremos, mientras te invada una dulce sensación, porque notarás que a pesar del tiempo, jamás me habré olvidado de tu amor. Que de noche has morado mis sueños, recordándote con lujuria y pasión, y de día en mis pensamientos, acompañándome desde mi interior. Pues no podría ser más cierto, que eres tú quien me enseñó, lo que es el único sentimiento, de lo que es el verdadero amor. Así es que a ti te recuerdo, que si todo se vuelve de oscuro color, a tu lado querré estar el primero, en este año nuevo como en el anterior. Pues por mucho que transcurra el tiempo, tú y yo nos seguiremos regalando lo mejor, y aunque deseara ahora dedicarte un te quiero, sé que no existen palabras para describir lo que por ti yo siento.

Corazón de invierno

Se pasea el implacable invierno, acompañado de un frío intenso, mientras escucho el fuerte viento, y a pensar en ti comienzo. Acariciar tu dulce recuerdo, es lo único que ahora intento, gritando un te echo de menos, desde el más profundo silencio. Con tus huellas en mi pensamiento, imborrables a través del tiempo, las que aun sigo con esmero, buscando cada instante nuestro. Como un predestinado encuentro, que inició un hermoso cuento, forjando juntos aquel momento, coronado por un inolvidable beso. Y tan helado que yo me siento, sin ser culpa de este invierno, porque extrañarte tanto es por lo que muero, que sin ti no hay calor en mi alma y cuerpo. Así es que por todo ello, te escribo esta carta con mi sentimiento, para recordarte lo mucho que yo te quiero,  y que jamás dejaré de llevarte dentro.

Sombras y aullidos

Desde lo alto del edificio contemplaba como el cielo destilaba un brillo inusitado aún siendo completamente de noche. Las estrellas se veían enormes y parpadeantes, palpitando como si tuvieran vida propia. Sus tamaños no dejaban de aumentar, daba la impresión de que estaban acercándose cada vez más. Tardé poco en darme cuenta de que me encontraba en mi propia casa, y un enorme sentimiento de temor me invadió por completo, mientras al mismo tiempo una extraña melodía de origen desconocido empezaba a surcar el ambiente. Cuando decidí bajar a los pocos instantes después, me percaté de que alguien a quien no pude identificar me había estado acompañando permaneciendo a mi lado, una figura borrosa y anónima que se quedó mirando al firmamento con las manos sobre la cabeza. No sabía el por qué, pero algo me decía que debía bajar a toda prisa. Abrí la puerta para llegar hasta el segundo piso y girando hacia la derecha me disponía a bajar por unas escaleras que me llevarían a la planta baja...

Descanso eterno

La razón y los sentimientos, cargan sin cesar, es un duelo entre caballeros, que jamás conocerá final. Será testigo el firmamento, que aunque uno de ellos caiga, volverá a levantarse de nuevo, para recuperarse y plantar batalla. Y sus lanzas golpearán, causando un enorme estruendo, con mi mente a punto de estallar, entraré en un profundo sueño. Pues ya sé que algún día, yo seré uno de ellos, y que una de las lanzas, se logrará clavar en mi pecho. Abatido me dejaré caer, quitándome el pesado yelmo, dejando morir mi corazón, alcanzando por fin el descanso eterno.

Lux aeterna

Dicen que gracias a la oscuridad, las estrellas pueden verse, pero lo cierto es que en realidad, a ti te he tenido siempre presente. Cierto es que por momentos, nos hemos distanciado mutuamente, pero algo dentro de mi moría, si pasaba mucho tiempo sin verte. Y es que iluminaste mi vida, sin ser yo de ello consciente, dejando un rastro de luz tan brillante, como nunca había visto anteriormente. Así es que pase lo que pase, tu huella seguirá en mi permanente, y jamás me cansaré de demostrarte, lo que yo a ti te he querido y querré siempre.

Aliento de esperanza

"No te lo digo para que te animes por un momento, te lo digo porque es la realidad, y mi soñador tiene que ser lo que es, esa mente quiere escapar y ver la luz. Así que no la encierres nunca más en un barco a la deriva con un timón roto, o en un cofre tirado en un pozo sin fondo. No te hagas eso, tú no eres así. Tienes mucha luz, nunca dejes que te apaguen. Nunca te apagues. Yo no lo permitiré."

Odio (Amor)

Una palabra es segura, pues se trata de un sentimiento, pero ando al borde de la locura, sin poder hacerte llegar lo que pienso. Mi corazón en una urna, pondría antes de verte de nuevo, así estaría libre de tu conjura, y decirte lo mucho que te echo de menos.

Alma inerte

Paseaba por un enorme descampado en lo que parecía ser pleno mediodía. Un pequeño camino de tierra guiaba mis pasos mientras observaba el paisaje circundante, el cual estaba salpicado de algunos arbustos y al fondo unas enormes montañas desnudas y sin vegetación decoraban el horizonte. Instantes más tarde de continuar andando aparecía a mi izquierda un enorme y profundo barranco. Tan profundo que apenas distinguía el fondo. Las paredes de tierra y roca que lo bordeaban eran tan empinadas que tuve por seguro que si alguien caía allí por accidente, le sería imposible subir y escapar de ese lugar. Después de intentar ojear el fondo alcé la vista, y justo al otro lado del borde de aquella enorme fosa mortal encontré a un grupo de figuras algo borrosas que fueron cobrando ligeramente cierta nitidez. Eran un grupo de personas, las cuales llevaban en las manos lo que parecían ser pequeños animales, crías de perros y algunos conejos. No tardé en darme cuenta de lo que pretendían h...

Eres mi refugio

Tu cuerpo es mi refugio, y tu mente mi Santo Grial, contigo me siento seguro, formando juntos algo especial. Porque sueño con poseerte, con ser dueño de tu piel, morar cada rincón de tu mente, haciendo el amor hasta el amanecer. Porque tu mirada me embruja, tus caderas me enloquecen, tus pechos que mi sangre fluya, y yo ya apenas puedo contenerme. Así que cariño déjame gritarte, lo que desearía poder tenerte, por ser tuyo hasta colmarte, de un placer que creerías inexistente. Te pertenezco en cuerpo y alma, así de sinceras son mis palabras, las cuales te entrego en esta carta, pero sin olvidarme en el tintero, decirte que te amo, te adoro y te deseo. Que por ti me levanto cada mañana, y me acuesto cada noche en dulces sueños, que eres mi calor y mi esperanza, en este mundo de dolor y desechos.

Llevándote conmigo

Algo me hace sentir en calma, y es que me llegan de nuevo tus palabras, llevándome a un rincón de tu alma, donde las sombras ya no me alcanzan. Te susurro que hay un mañana, que yo a ti, te quiero más que a nada, pues en mi vida nunca has estado de pasada, y para proteger tu felicidad, haría lo que hiciera falta. Que da igual la distancia, pues te siento conmigo a donde vaya, pensando en tu sonrisa y en tu cara, que sigo dibujando tu nombre en la playa. Como un caballero a su amada, que daría por ella su vida y su espada, te hago llegar mis más sinceras palabras, desde un rincón de mi alma, al igual que las tuyas, para recordarte, que te amo a ti, más que a nadie.

Lluvia de media tarde

Y los días caerán, como hojas en otoño, pero mi amor por ti perdurará, pues te pienso desde que te conozco. Y la lluvia me dirá, bienvenidas las lágrimas de tus ojos, las que brotan al recordar, con la alegría y el desahogo. Y el viento me susurrará, que mi corazón está a tu antojo, pero debes saber algo más, y es que temo verlo de nuevo roto. Y las nubes se alzarán, en las cuales buscaré tu rostro, en silencio queriendo confesar, que mi amor por ti es estoico. Algún día la misma lluvia caerá, empapándonos poco a poco, estando abrazados y al pensar, que por fin estamos el uno junto al otro. Y la noche nos cubrirá, mientras nuestros cuerpos son uno sólo, y la pasión con lujuria nos llevará, a un mundo nuevo para nosotros. Y nuestros labios se sincerarán, que nos amaremos como locos, permaneciendo unidos hasta el final, incluso cuando la muerte...

Ad eternum

Un corazón convertido en hielo por largo tiempo, que empezó a latir y a calentarse de nuevo, gracias a ti y a tu recuerdo, pues soy yo lanzando tu nombre al viento. Con ojos empañados mirando al cielo, pensando en ti con amor y sentimiento, anhelando perderme en tu cabello, como un marinero en mar abierto. Surcar los paisajes de tu cuerpo, acariciar tus rincones más secretos, entregándote mi alma en el momento, forjando juntos un mundo nuevo. Eres tú la princesa de mis sueños, a quien juró fidelidad este caballero, que ni el cielo ni el infierno, serán capaces de arrebatarte su amor eterno. Que tu cariño sea mi escudo, y tu nombre mi acero, pues cuando todo se vuelva oscuro, seré yo quien por ti vele el primero.