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Crónicas de Aodren: La maldición del Lobo Negro

Las campanas de la catedral resonaban con gran fuerza. A punto estaba de amanecer. Faltaba poco para que las calles de la ciudad empezasen a bullir con el ajetreo diario, mientras la luz del día se deslizaba con suavidad entre los restos de grisáceos jirones de la noche, los cuales parecían querer aferrarse unos minutos más en algunos rincones formando sombras agonizantes. •  Consultar la cronología de las crónicas   • Uno de los edificios más imponentes fue el primero en recibir esas divinas y luminosas ráfagas del astro rey, reflejando enormes destellos en las vidrieras de sus enormes ventanales. La gran Torre del Conocimiento, o más comúnmente llamada Biblioteca Arcana. Delante de su gran puerta de madera había un guardia cuidando la entrada. En un estado notable de embriaguez, andaba ensimismado con el movimiento de una mosca, la cual sobrevolaba su nariz una y otra vez. Un muchacho de pequeña estatura se le ace...

Llewellyn

He acabado un pequeño boceto sobre uno de mis personajes, Llewellyn.  Una mujer semielfa, amiga de Aodren desde su más tierna infancia. Aunque distanciados durante diversas épocas, su relación de especial cariño y confianza se ha mantenido intacta a lo largo del tiempo, incluso cuando falsos rumores empezaron a circular acerca de él después de haber caído en la sombra. Ella es uno de sus mayores apoyos, junto con su propia hermana, Lizbeth. (Recomiendo pinchar en la ilustración para verla mejor y a un mayor tamaño).

Los muertos van a la guerra

Columnas de humo oscurecen los cielos, los días ya se ensombrecen, negras formas pueblan los yermos, ya no hay lugar donde esconderse. Gritos de espanto suenan a lo lejos, mientras los hombres se preparan, es el juicio de todos los tiempos, que camina implacable hacia sus casas. ¡Ya vienen, ya vienen!, grita el guardia desde la verja, a destrucción y podredumbre huelen, son los muertos que van a la guerra. Armaduras, lanzas y huesos, pesadas monturas con jinetes, a paso firme pero certero, aterrorizando a las gentes. Ya se nota en el ambiente, ya no brilla ninguna estrella, el eclipse de luna no miente, son los muertos que van a la guerra. No perdáis la esperanza, grita un noble caballero, mantened firme vuestra espada, y afrontad con honor vuestro miedo. Pues sabed que la noche no es eterna, así como el mayor de los tormentos, ni aunque los muertos vayan a la guerra, os impedirán ver la luz en los cielos.

Paseando por la mitología celta

Dos deidades que han captado enormemente mi interés. Cernunnos (fotografía de una figura representativa encontrada en la Red) El dios astado. Amo de los animales salvajes, representante de la fuerza, el poder y la perennidad así como la fertilidad. Me llama mucho la atención su aspecto, muy similar a otras deidades como el semidios Pan en la mitología griega, el Fauno en la mitología romana o la criatura sobrenatural Lisovik en la mitología eslava. Desde siempre y sin saber muy bien por qué, me ha llamado mucho la atención este tipo de representaciones de criaturas, mitad hombres, mitad carneros (en el caso de Cernunnos, mitad ciervo). Curiosamente recuerdo leer hace mucho tiempo que durante el avance predominante del cristianismo, se usó este tipo de criaturas como representación del maligno. Morrigan (ilustración representativa encontrada en la Red) Diosa de la guerra, y por lo tanto, de la muerte y la destrucción. Doncella, madre, y viuda. Siempre representada ...

Flashes oníricos

Estos últimos días he tenido unos sueños de lo más extraños y variopintos (de esos de los que hace mucho que no recuerdo tener), de los cuales aún no he podido sacar algún significado al respecto. Tomaré nota de ellos antes de que logre olvidarlos con el paso del tiempo. † En uno de ellos me encuentro en casa, aparentemente todo es normal y transcurre un día cualquiera. Pero de repente empiezan a aparecer personas desconocidas que transitan entre los pasillos y las habitaciones con total normalidad, las cuales intentan decirme algo haciendo el ademán de acercarse a mí, pero continúan con su paseo prácticamente inmutables.  Me veo a mí mismo intentar expulsar de la casa a alguna de estas personas, las cuales al entrar en contacto con ellas para sacarlas a la fuerza, parecen transformarse en otros objetos casi indescriptibles, pues parecen más bien formas sin sentido alguno. Por alguna extraña razón no siento miedo o temor, pero sí una extraña sensación acerca de que sus pr...

El dragón del corazón

¿Qué es el amor?, para mí el amor es un dragón que duerme en el corazón. Un dragón que nos pertenece, nos representa, pero del cual carecemos control alguno. Cuando se despierta (algo que solo puede causar la persona adecuada) nos inunda de un calor reconfortante, nos llena de vigor, felicidad... nos transmite su fuerza y su vida, permitiéndonos incluso volar a lomos de su espalda, sentirnos navegar entre nubes y verlo todo como si estuviésemos a una distancia increíble del suelo. Pero no lo controlamos del todo. Ese dragón por circunstancias de la vida puede desaparecer en pleno vuelo, dejándonos caer hacia la nada, la oscuridad y el vacío, o incluso hacernos daño de múltiples formas. La razón es muy sencilla. Su control está en manos de la persona que ocupa nuestro corazón. Amar a alguien es darle poder sobre nosotros. Ese poder es el dragón, el cual despierta y nos puede hacer los más felices, o los más desdichados. Cierto es, sin embargo, que con el tiempo y cierta expe...

Crónicas de Aodren: Más allá de la medianoche

Calles poseídas por la oscuridad. Llevaban consigo una ligera brisa helada, junto con lejanas notas musicales que parecían provenir de algún lúgubre lugar, ahogadas por el fuerte sonido de la lluvia que prevalecía a oídos de cualquier viandante. Era al final de una de esas calles donde se erigía una mansión, propiedad de una de las familias más adineradas de la zona. •  Consultar la cronología de las crónicas   • Dentro de ésta, la oscuridad había extendido su negro manto y jugaba caprichosamente formando sombras tras unos pocos candelabros distribuidos por los pasillos principales, portadores de débiles y pequeñas llamas en sus velas. Con el fuerte sonido de la lluvia filtrándose a través de las paredes (así como el golpeteo incesante en los grandes ventanales), se creó tal escena que bien pudo parecer que las sombras bailaban al ritmo de dichos sonidos, como si de una danza espectral se tratara. En la planta baja se encontraba el gran salón. Sus muebles, re...

Diario de un lobo errante (II)

El cielo está completamente despejado. La Luna llena esparce su plateada luz desde lo más alto y, hacia el suroeste, una estrella solitaria palpita con brillos de diversos colores e intensidades como si quisiese enviar algún tipo de señal. Hoy la noche está en calma, tanto que no corre brisa alguna, y al contemplar la calle parece que el tiempo se haya detenido por un momento. Me gusta esa sensación. Es como si se hiciera un paréntesis en el propio espacio-tiempo y me colara dentro. No existe el ayer, no existe el mañana. Apartado de todo durante unos instantes mientras llegan a mis oídos el canto de los grillos y unos débiles ladridos haciendo eco en la lejanía. Apartado de todo... menos de mis pensamientos. Aunque esta noche no pienso en nada. No siento malestar alguno, pero sí la mente completamente vacía, sin intención de dedicarle un solo segundo a algo que no sean mis propios pasos. Puede que sí haya algo más, pero en esta ocasión lo siento muy profundo. Tan profundo que...

El Ragnarök

A través de un onírico viaje mediante la lectura sobre la mitología nórdica, me topé con una de las profecías más fascinantes acerca del fin del mundo. El Ragnarök. Sin duda una palabra que puede resultar muy conocida para muchos, pero como en mi caso, sí desconocidos por completo los detalles acerca de ello. Ragnarök (cuyo significado es "destino de los dioses") es la batalla del fin del mundo, la cual será supuestamente emprendida entre los dioses, los Æsir, liderados por Odín y los jotuns liderados por Loki. No sólo los dioses, gigantes, y monstruos perecerán en esta conflagración apocalíptica, sino que casi todo en el universo será destruido. Según cuenta la profecía, "el Ragnarök será precedido por el Fimbulvetr, el Invierno de Inviernos: tres inviernos sucesivos se seguirán uno a otro sin verano. Como resultado, explotarán los conflictos y las peleas, y todos los mortales desaparecerán. Después de una persecución perpetua, el lobo Sköll y su hermano ...

Caída sin retorno

Me veía paseando dentro de un edificio. Parecía ser mediodía por la tremenda luz que entraba a través de los grandes ventanales que estaban sobre mí, era la última planta. Muchas personas iban yendo de aquí para allá con una prisa inusitada, atareados, llevando consigo objetos como maletines y carpetas. Todos, al igual que yo, llevaban traje.  El edificio era realmente moderno (pude distinguir varias plantas por debajo conectadas por escaleras mecánicas), parecía formar parte de una gran empresa o alguna organización importante, en la cual yo ostentaba un alto cargo. Según caminaba veía como muchos intentaban pararme para hablar conmigo, queriéndome decir cosas que yo no consideraba importantes mientras seguía caminando con paso firme y un aire de superioridad que no es propio de mi. Me empecé a sentir cada vez más agobiado, cada vez más gente a mi alrededor, hasta que sin saber por qué, decidí que lo que tenía que decirme uno de ell...

Pienso, luego existo

¿Se podría definir a día de hoy qué es la existencia?, ¿en qué consiste la vida?, ¿y la capacidad del ser humano en tener conciencia de sí mismo? Estas y otras cuestiones filosóficas se abordan en una gran película de animación que he vuelto a ver hace poco, Ghost In The Shell. Recordando buenos y viejos tiempos, pues la primera vez que la ví hará ya la friolera de más de 10 años. La película está ambientada en un futuro propio de la ciencia ficción, donde los implantes cibernéticos y la inteligencia artificial están a la orden del día. ¿Qué ocurriría si un ser dotado de inteligencia artificial cobrara conciencia de sí mismo?, que llegara a plantearse las mismas cuestiones sobre la existencia que cualquier ser humano podría hacerse. ¿Se le podría a ello denominar creación de vida, hasta qué punto dejaría de ser un ser artificial o no cuando llegara el punto que ni siquiera pudiera distinguirse de una persona?, ¿qué clase de seres podrían nacer de un mundo...

Dime que hay un mañana

Mírame a los ojos, entra y mira mi alma, dirígeme tu mirada, dime que hay un mañana. Te siente mi corazón, buscándote a cada instante, anhelando tu calor, tu presencia reconfortante. Algo que desconozco surgió, piezas de un puzzle sin acabar, tu confianza se desvaneció, y de mí te ha hecho apartar. Y navego a la deriva, intentándome explicar, como sin pruebas ni hechos, has podido de mí desconfiar. Recordando el cielo negro, los relámpagos a mi alrededor, la oscuridad me hacía un cerco, pero yo solo escuchaba tu voz. Jamás tuve un error que ocultar, pruébame qué es lo que está mal, antes de mi alma sentenciar, y salvarme de este oscuro malestar. Mírame a los ojos, te quiero más que a nada, entregué mi corazón y mi alma, por favor, dime que hay un mañana.

Diario de un lobo errante (I)

Acabo de volver de dar un paseo. Tenía algo de sueño pero no me apetecía nada meterme en la cama hasta quedarme dormido. Me encanta pasear de madrugada, sobre todo cuando hace una noche espléndida por aquí (que suele ser la mayoría de las veces). Quizá un poco de frío, normal por estas fechas, pero nada que no se puede sobrellevar perfectamente con un buen abrigo. Lo primero que se me pasa por la cabeza al empezar a caminar es el pensar como todos a estas horas duermen, sumidos en profundos sueños en sus casas. La zona es muy tranquila, un pequeño murmullo de unos pocos coches a lo lejos, las luces del aeropuerto con ese toque "mágico" y especial... algún avión a lo lejos, como un torpe y pequeño foco intentando emular una estrella fugaz... y cómo no, ladridos de algunos perros también sonando a una distancia considerable. La noche para mí siempre me ha resultado mágica, especial de alguna forma. No sabría decir ahora mismo el por qué exáctamente pero... algo tiene que me...

Sombras del pasado y un camino que recorrer

Y se va otro año, y miro atrás, intentando hacer balance... pero no... basta de mirar atrás, no quiero volver la vista más. Espoleando con fuerza a mi montura, cabalgando con fuerza hacia delante cargando contra un enemigo invisible y horizontes aún desconocidos por alcanzar. Curioso que hace un tiempo que vienen apareciendo personas en mis sueños de épocas tan remotas que apenas consigo recordar. Evidentemente no son ellas las que aparecen, son proyecciones con sus rostros, pero curioso que aparezcan dichos rostros acompañados de otros muchos desconocidos, algo que se repite bastante y no me había ocurrido antes (al menos que recuerde). Las situaciones son de lo más dispares, podrían pasar por momentos cotidianos de un día a día sin nada anormal, y en otras ocasiones, con ciertos detalles que podrían pasar por fantasiosos. La última vez, sin ir más lejos, estaba dentro de lo que parecía ser mi viejo instituto de primaria reunido dentro de la clase junto con otros chavales. Un...

He conocido a Max Demian

Una noche de entre tantas durante la cual no quiero (o no puedo) dormir. Enciendo la luz, me levanto y me dirijo hacia la estantería. Empiezo a ojear la fila de libros y detengo mi mirada en uno muy especial, el cual hacía mucho tiempo que deseaba leer. Demian, de Hermann Hesse. Resultado, doscientas páginas leídas del tirón durante esa misma madrugada. Han pasado unos días desde entonces y aún sigo fascinado con la lectura, la cual me absorbió hasta tal punto que no pude dejar el libro hasta acabarlo. Me sentí tan identificado con tantas cosas de las que se hablaba que me veía reflejado en cada página. El sueño de la vida, el viaje hacia el interior de nosotros mismos. De ello trata el libro. De cómo ciertas personas ven el mundo con una perspectiva muy espiritual, diferenciándose de la mayoría, buscando respuestas en el mundo que nos rodea cuando en realidad dichas respuestas están en nuestro propio interior. Un lugar al cual para llegar hay que seguir un camino que muy pocos se at...

Entre sueño y realidad

La noche oscura, tenebrosa, solitaria, no invitaba para nada a salir de paseo, pero curiosamente Alfred insistió en ir, argumentando que los despejaría y los alejaría momentáneamente de la rutina de la casa. Al salir tuvo un escalofrío, al mirar a Alfred vió que tenía una mirada extraña. Con la excusa de tener frío entró en casa para coger un chal. Al salir, su mirada se volvió mucho más perturbadora aún. Cuando se disponían a volver de su corto paseo Alfred cambió su actitud cordial y amena. De pronto empezó a golpearla, haciendo comentarios aterradores, sacando mientras un cuchillo de grandes dimensiones e intentando agredirla. Ella se revolvió rápidamente y sacó la vieja pistola de su abuelo. Disparó. El fuerte ruido de la pistola la despierta. Todo había sido un sueño.

Instante de lucidez

Hacía mucho que no tenía un momento de lucidez en pleno sueño como me ocurrió anoche, fue algo maravilloso, aunque duró apenas unos instantes. Me vi saliendo de una especie de castillo o fortaleza, había decidido dar un paseo por los campos a pleno mediodía. Delante de mi se extendía una larga llanura algo árida, poblada por algunos árboles no demasiado verdes (parecían muy secos, como si fuera plena estación veraniega), y unas montañas a lo lejos que sin ser demasiado grandes, imponían mucho a la vista. Seguía caminando mientras oteaba con la mirada todo a mi alrededor, esperando (sin saber el por qué) ver personas paseando por allí. Pero no había nadie, todo estaba desértico. A lo lejos empiezo a divisar algunas carretas cargadas con toneles, tiradas por caballos. "Las rutas comerciales", pensé. Unos pocos pasos más y algo apareció al fondo, dos pequeñas figuras que parecían ser un burro y una especie de lobo. Ambos caminaban en dirección a uno de los árboles, como si quis...

Abrazando la tormenta

Déjame expresar, con rabia y dolor, lo que muy a mi pesar, llevo anclado a mi corazón. Fuíste mi faro, iluminaste mi navegar, antaño perdido y desorientado, tú eras ahora el puerto al que llegar. Mar oscuro y bravío, incapaz de infundirme ya temor, pusiste fin a mi vida de hastío, me enseñaste lo que era el verdadero amor. Mágicas noches en mi recuerdo, en las que me hiciste tuyo con pasión, inolvidables mañanas grabadas a fuego, en las que te hacía mía con lujuria y devoción. Destino vil y traicionero, yo te maldigo desde mi interior, quisiste acabar con nuestro hermoso cuento, e hiciste aparecer algo ajeno a los dos. Desde mi barco escribo esto, la luz del faro tiempo hace que se apagó, con timón roto y partidos remos, a la deriva sin rumbo desde que tu amor se marchó. Qué me deparará este oscuro y bravío mar, solo veo luces falsas y espejismos, pues he de confesar que sin ilusión ni felicidad, espero la consumación de mi Destino.

Joven navegante

Es él un joven navegante, que está lejos de tierra alguna, es él un marinero expectante, en un mar de aguas oscuras. La tenebrosidad es interminable, las noches, sin estrellas ni luna, pero permanece él imperturbable, para no caer en la locura. Su débil farolillo le ilumina, él mismo mantiene el fuego con valor, pues le da fuerzas y le guía, así es el brillo de su propio corazón. Le cuesta mantener la luz, rodeado de tanta sombra infinita, se siente llevar una enorme cruz, de la cual depende su propia vida. Bravo y valeroso es el navegante, pues mantiene él aun la esperanza, no solo de encontrar una tierra inimaginable, también iluminar a los que le hagan falta. Es él un joven navegante, en constante e infinita lucha, es él un marinero expectante, rodeado de sombras, sin perder la cordura.

Duelo interior

Cerca de una fortaleza de enormes murallas se extiende un llano cubierto por un manto de verde hierba que parece no tener fin. Una fina lluvia cae, constante, sin cesar... acariciando la suave y natural alfombra de color esperanza.  Dos efigies se distinguen a una considerable distancia una de la otra. Montan enormes caballos de guerra, pesadas armaduras, y exóticas armas de batalla. Sus yelmos ocultan sus rostros, pero... yo sé que bajo dichas piezas de metal no hay carne ni hueso, no hay pensamientos... no son hombres. Uno de ellos porta una armadura de colores blanquezinos, aunque no brillantes, con ciertos adornos en negro. Un gran casco ornamentado que parece causar temor a quien lo observa, con una parte descubierta que podría dejar entrever algún rostro, pero no se ve nada en su interior, sólo una tremenda y fría oscuridad. En una de sus manos lleva una enorme lanza decorada detalladamente, y en la otra, un gran escudo con el símbolo de un heraldo de un reino desconocido. ...

Caballero de la Luna

Quiero ser yo tu caballero, incesante en tu búsqueda, deseando tu encuentro, cabalgando en la espesura. Máscara sobre mi rostro, ya no llevo yelmo alguno, oscura capa a mis hombros, pensamientos como ninguno. Es la llamada de la Luna, a la que acudo sin dudar, resistiendo a perder la cordura, a tantas noches de oscuridad. Eres tú mi amada Luna, a la que acudo sin mirar atrás, curtido en años de soledad, jurándote eterna fidelidad. Deseando estar juntos, ser yo tu caballero, fundir nuestros mundos, ser yo para tí eterno. Esta noche pongo por testigo, jamás un sentimiento igual, ha ocupado este corazón sombrío, que tú has acabado por iluminar. Permanece conmigo, no te vayas de mí jamás, perderte sería arrancar mi destino, y por la sombra me dejaría llevar. Quiero ser yo tu caballero, no te vayas de mí jamás, quiero jurarte amor eterno, y en tu corazón por siempre morar.