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Mostrando entradas de 2024

Alquimia emocional

En ocasiones me pregunto, cómo he podido escribir tanto, sobre más de un sentimiento, que pensaba había olvidado. Al saber desde hace mucho, que el presente es observado, desde detrás de un cristal, que he creído casi opaco. Y quizá realmente, lo que sí ha cambiado, es una nueva manera, de entender el puzle armado. Que ha sido como un molde, a los vaivenes de un noctámbulo, entre la bruma del futuro, y los retales del pasado. Un duelo a muerte del espíritu, que la razón ya ha ganado, aunque más allá de su tumba, el "poeta" a veces me siga hablando.

Últimas hojas de otoño

Cómo se dejó crecer tanto, la altura de la hierba, en el sendero que era de ambos, y que conectaba nuestras esencias. Incapaz me vi de encontrar, una manera de volver de vuelta, aún creyendo que ya transitarlo, no parecía valerte la pena. Un fragmento de mí mismo, me decía de ingénua manera, que quizá me echabas de menos, mientras me perdía en la maleza. Cayendo en el pozo infinito, de preguntas sin respuesta, deambulando en tantos mundos, que llegué a perder la cuenta. Hasta verme en un parque, de melancolía sempiterna, y farolas de luz débil, que se asoman en la niebla. Un terreno liminal, que representa tu ausencia, y la pérdida de sentir un hogar, desde que lo nuestro, se desvaneciera.

Calma tempestuosa

Aparecen muchas respuestas, sin haber sido buscadas, incluso después de desistir, de llegar quizá a encontrarlas. No son de las que acuden, a una típica llamada, pues tan solo dejan verse, si la hora es la indicada. Cual conjunto de estaciones, que paulatinamente cambian, y la oscura incertidumbre, es vuelta en cálida mañana. Algo nuevo que florece, entre hojas muertas enmarañadas, como retazos de unos recuerdos, junto a la persona adecuada.

Gnosis monocromática

Cualquier tipo de pensamiento, sea o no voluntario, ejerce un poder en la realidad, muchas veces subestimado. Un brío de troquelaje, hacia todo lo experimentado, dependiente de la forma, en que éste sea gestionado. Lo creído como bueno, y lo percibido como malo, recae en el observador, con la aptitud para cambiarlo. Sentir lo blanco sobre negro, y lo negro sobre el blanco, extraer el crudo aprendizaje, que yace en los tonos más grisáceos.

Brújula de otro mundo

Creyó deambular, por espacios liminales, escuchando el ruido blanco, que rumia tras las calles. Las mudas conversaciones, de las almas más errantes, cuyos pasos aunque firmes, no irán a alguna parte. Desde todo lo llovido, sin volver a ver a nadie, ya no es mundo de los vivos, solo sombras fantasmales. Un viejo timón roto, y la llamada irrecusable, de corrientes invisibles, en la nada palpitante.

Et diabolus incarnatus est

Nunca ha sido un secreto, que la semilla de un esclavo, germina con el deseo, de quien pretende dominarnos. El tejer de las mentiras, que nos mantendrán atados, eslabones de cadenas, forjadas con engaños. Un asedio a la consciencia, invisible e indetectado, una fuerza que fulmina, la razón a su paso. Infecta a los sentidos, hasta volverlos alterados, y la mente es secuestrada, por los males más abstractos.

Ángeles de Yaldabaoth

Aquella extensión de arena tan oscura en la que me encontraba llegaba hasta más allá de lo que alcanzaba la vista, mostrándome una playa de proporciones que rayaban el surrealismo. A pesar de que las bravías olas se observaban romper a una larga distancia, una delgada capa de agua que apenas sobrepasaba la planta de los pies cubría toda la superficie a mi alrededor, dándome a entender que la marea llegaba a cubrirlo todo, sin que existiera un mínimo espacio que hubiera estado completamente seco en algún momento. No me encontraba solo, cerca de mí un pequeño grupo de personas practicaba ciertas actividades que se asemejaban a una mezcla entre un entrenamiento físico y un ritual de algún tipo. Todos usábamos un bañador negro, y nuestros cuerpos se encontraban en un estado ideal de tonificación y aspecto, compartiendo una misma tonalidad de piel ligeramente morena. De entre los desconocidos rostros llegué a distinguir algunos que me resultaron familiares, y que relacioné con algunas perso...

Latidos del alma

Buscando la calidez, anidada en la esperanza, el refugio del calor, de los pálpitos del ánima. En cartas de amor, que no fueron enviadas, en un recuerdo de tu piel, al despertar por la mañana. En el reflejo en tus ojos, de una noche estrellada, y cada punto iluminado, una caricia en tu espalda. Un puente a lo inefable, donde no llegan palabras, en dos cuerpos ya desnudos, que juegan bajo una sábana. En las risas y confidencias, alegrías y horas bajas, todo y más en la imaginación, de una mente enamorada.

Divertimento

No tendría sentido, el devenir de la consciencia, si no fuera por vivir, más de una experiencia. Un viaje planeado, tanto de ida como de vuelta, a una obra de teatro, que nunca se estrena. Cual múltiples ensayos, que entre sí se conectan, a los miles de papeles, que los demás interpretan. Hasta que cede el telón, cuando uno menos se lo espera, y en otro lugar y tiempo, otra historia quizá comienza.

Calamus gladio fortior

Dejar de ver principios, que conllevan a un final, es aumentar la perspectiva, de la propia realidad. Todo va formando parte, de un lienzo personal, que entre plumas y pinceles, cuesta a veces perfilar. Al ofrecer diversos huecos, que aún por rellenar, dan espacios potenciales, que se suelen ignorar. Y aunque fallen los colores, o quizá su intensidad, está en parte en nuestra mano, el volverlos a mezclar.

De rutas oníricas y mundos paralelos

Hablar de ciertas cosas en profundidad es entrar en uno de esos tipos de ámbito donde el lenguaje parece resultar insuficiente, ya sea para explicar, describir, transmitir... Ocurre lo mismo con la mayor parte de lo que suelo escribir en este humilde rincón, pequeñas muestras de inspiración que me llegan sin saber muy bien su procedencia. Hace ya alrededor de unos casi nueve años que a raíz de ciertas vivencias personales decidí dejarlo todo atrás, salvo algunas pocas cosas. Quería (necesitaba) ir muy lejos, tanto física como mentalmente, llamado a un peregrinaje en el cual buscar algo sin saber muy el qué ni el dónde. Tardé un tiempo en darme cuenta de que la clave principal de ese impulso estaba basada en romper la carcasa de lo que era yo por aquel entonces, la necesidad de forjarme en alguien diferente, un proceso natural que a todos nos ocurre en la vida pero que en ciertas ocasiones surge una llamada o una circunstancia que potencia y acelera ese proceso. Un camino de transformac...

Aires de anhedonia

A veces me pregunto, a dónde irán los sentimientos, que sin llegar a ser confesados, no tuvieron el momento correcto. Sin las condiciones adecuadas, para que alzaran el vuelo, por culpa de estúpidas tormentas, que no llevaban a buen puerto. Pero cómo ser buen piloto, y un audaz marinero, sin la existencia de turbulencias, y el oleaje de lo que siento. Esa rara y extraña nostalgia, que me hace ir de nuevo, a los días en los que tu compañía, no era un lejano recuerdo.

Cruor innocentia

Se registran generaciones, en una extraña deriva, ya no existe fe ni patria, y se ha disuelto la familia. Se han creado nuevas tribus, que prometen utopías, y cualquier mínima duda, es tratada como herejía. La condena de una especie, cada vez más  compungida , de culturas que se disuelven, en la ignorancia compartida.

Antiguas partituras

Siempre supe, lo que nunca me contaste, me había dado cuenta, de que era reemplazable. Tu entorno me avisó, de que yo no formaba parte, de ese cuadro formado, por tu carnaval andante. De payasos y mentiras, que enseñaban las verdades, de lo falso del escenario, de ser yo para ti alguien.

Hogar lejos del hogar

Es verdad que tuve un sueño, es bien cierto que soñé, como juntos observábamos, un insondable atardecer. Entrelazados por la luz, que se resiste a perecer, atravesando un mar en calma, hasta llegar a nuestra piel. Deshaciendo a su paso, los reflejos del ayer, compartiendo al fin solos, la adquirida madurez. En un silencio agradable, entre quienes quieren ver, a quien a pesar del tiempo, no se ha dejado de querer.