Y los días caerán, como hojas en otoño, pero mi amor por ti perdurará, pues te pienso desde que te conozco. Y la lluvia me dirá, bienvenidas las lágrimas de tus ojos, las que brotan al recordar, con la alegría y el desahogo. Y el viento me susurrará, que mi corazón está a tu antojo, pero debes saber algo más, y es que temo verlo de nuevo roto. Y las nubes se alzarán, en las cuales buscaré tu rostro, en silencio queriendo confesar, que mi amor por ti es estoico. Algún día la misma lluvia caerá, empapándonos poco a poco, estando abrazados y al pensar, que por fin estamos el uno junto al otro. Y la noche nos cubrirá, mientras nuestros cuerpos son uno sólo, y la pasión con lujuria nos llevará, a un mundo nuevo para nosotros. Y nuestros labios se sincerarán, que nos amaremos como locos, permaneciendo unidos hasta el final, incluso cuando la muerte...