Buscando en el armario intangible,
donde descansa la maleta del tiempo,
di con cartas extraviadas,
escritas hace muchos inviernos.
Sin oportunidad de haberte dicho,
que eres parte de lo sempiterno,
aunque el destino nos separase,
sin volver a compartir un momento.
Poco queda de aquel muchacho,
tras nuevas alturas de vuelo,
remoldeado por las vicisitudes,
de turbulencias a destiempo.
Aunque incapaces de ahogar,
el calor que arde en su pecho,
por las mil y una formas,
de querer expresarte un te quiero.
donde descansa la maleta del tiempo,
di con cartas extraviadas,
escritas hace muchos inviernos.
Sin oportunidad de haberte dicho,
que eres parte de lo sempiterno,
aunque el destino nos separase,
sin volver a compartir un momento.
Poco queda de aquel muchacho,
tras nuevas alturas de vuelo,
remoldeado por las vicisitudes,
de turbulencias a destiempo.
Aunque incapaces de ahogar,
el calor que arde en su pecho,
por las mil y una formas,
de querer expresarte un te quiero.
Comentarios
Publicar un comentario