miércoles, 22 de junio de 2011

Criaturas

¿Cómo es posible que a veces en los sueños haya visto cucarachas y nunca otro tipo de insectos?, es algo que me he preguntado en ocasiones cuando aparecía alguna (o más de una). Era algo tan esporádico que al poco me olvidaba del tema y se quedaba ahí pendiente. Hará aproximádamente unos cuantos días que aparecieron algunas, aunque de forma muy breve.

Es uno de los insectos que más asco me causa, y afortunadamente no tengo ninguna fobia al respecto, pero está bastante claro que mientras las tenga a una distancia prudente, mejor que mejor.

Pero esta última noche... apareció una en sueños, y realmente grande. Del tamaño de, más o menos, un gato. Su visión fue realmente repugnante, la cual (para mi sorpresa) no me causó temor alguno.

Me he puesto manos a la obra y buscando algo referente a la aparición de estos insectos en sueños, me he encontrado con que representan la propia necesidad de renovar, limpiar y rejuvenecer el ser psicológico, emocional o espiritual. Se debería evaluar los aspectos más importantes de la vida. Por otra parte, podría representar un aspecto indeseable, que se debería afrontar por mucho reparo que de.

También suele interpretarse con la presencia de obstáculos o problemas. Nuestra actitud e inciativa en el sueño es importante. Si matamos o combatimos a las cucarachas los obstáculos serán superados. Una inhibición significa una falta de consideración y comprensión hacia personas cercanas.

Afortunadamente en mi sueño mi actitud fue combatirla y darle muerte (de una forma tan simple como usando un gran spray insecticida de los típicos que tenemos todos en casa, aunque curiosamente no vi el recipiente, era como si saliese de mi mano derecha por arte de magia, ¡creo que el mismísimo Spiderman temblaría al verme de lo que era capaz!). Pocos instantes más tarde veía el cuerpo inerte del pequeño monstruillo en el suelo a una larga distancia, sin vida.

Cada vez estoy más convencido de que los sueños son una vía de comunicación con la parte de nuestra mente más profunda, de nuestros problemas y nuestros pensamientos. Que nos hablan, nos muestran cosas y, lo más importante, nos avisan del estado de nuestro interior, eso que se esconde bajo nuestra piel y muchas personas ni siquiera le dan importancia o ignoran su existencia, guiándose por una vida con una perspectiva mucho más material y superficial.