jueves, 3 de diciembre de 2015

Vademecum

Ya cubre la oscuridad el cielo,
y es visible una curiosa ilusión,
pues muchas estrellas que ya han muerto,
aparecen ahora ante nuestra visión.

Tan brillantes como antaño estuvieron,
regalan un último resplandor,
viajando a través del espacio y el tiempo,
adornan la noche para los dos.

Y junto al tinte de cálidos besos,
y de tus ojos su vivo color,
escribiré bajo ellas un libro nuevo,
con fragmentos de un corazón.

Páginas llenas de agradables recuerdos,
y títulos con formas de hacer el amor,
para narrar lo que gritó el silencio,
desde que nos conocimos tú y yo.