viernes, 31 de diciembre de 2010

Sombras del pasado y un camino que recorrer

Y se va otro año, y miro atrás, intentando hacer balance... pero no... basta de mirar atrás, no quiero volver la vista más. Espoleando con fuerza a mi montura, cabalgando con fuerza hacia delante cargando contra un enemigo invisible y horizontes aún desconocidos por alcanzar.

Curioso que hace un tiempo que vienen apareciendo personas en mis sueños de épocas tan remotas que apenas consigo recordar. Evidentemente no son ellas las que aparecen, son proyecciones con sus rostros, pero curioso que aparezcan dichos rostros acompañados de otros muchos desconocidos, algo que se repite bastante y no me había ocurrido antes (al menos que recuerde).

Las situaciones son de lo más dispares, podrían pasar por momentos cotidianos de un día a día sin nada anormal, y en otras ocasiones, con ciertos detalles que podrían pasar por fantasiosos. La última vez, sin ir más lejos, estaba dentro de lo que parecía ser mi viejo instituto de primaria reunido dentro de la clase junto con otros chavales. Una profesora entró acompañada de una mujer y pidió voluntarios para ir con ella hacia un lugar atravesando ciertas calles (a modo de escolta quizá). Algún peligro acechaba ahí fuera pero no tenía ni idea de qué podía tratarse. Aunque no tenía temor o miedo, desistí de ofrecerme al principio, pero pocos segundos después una chica se ofreció a ir.

Inmediatamente al verle el rostro y ver quien era, yo también me ofrecí voluntario. Era una chica que llegó a gustarme cuando apenas éramos unos crios.

Solo recuerdo luego estar saliendo del instituto los tres momentos más tarde. La mujer iba algo por delante, mientras yo caminaba junto a la chica e intentaba sacar algo de la mochila que llevaba a mi espalda, buscando algo para "prepararme". Para qué, no lo sé, supuestamente para lo que nos esperaba fuera al cruzar las grandes puertas de hierro que daban a la calle.

He estado pensando mucho en el sueño, pues como siempre me gusta hacer, intento ver el significado que pueda tener dentro del sinsentido que pueda aparentar. El hecho de estar en aquella clase rodeado de aquellos sombríos y desconocidos rostros, me hacía sentir incómodo de alguna forma, podría representar la monotía y los malos pensamientos que me han atormentado algo estas últimas semanas. La mujer que quería atravesar ese camino peligroso podría representar una etapa en mi vida complicada, podría ser un simple estado de bajón emocional. Estos días he notado que sin duda han decaído en mí las energías que había conseguidos meses antes, me empezaba a sentir estancar de nuevo en la melancolía y en los malos pensamientos comiéndome la cabeza con multitud de cuestiones. En el sueño yo mismo me veía muy seguro de si mismo, confiado, incluso parecía algo más alto y corpulento, así que he pensado que podría representar la parte de mí que es fuerte, la que tiene energía y logro que salga en estados de bajón y hace que vuelva arriba superando todo mal pensamiento y malestar emocional. ¿La chica?, parecía como si fuera un apoyo, precisamente el pequeño apoyo que hacía que yo aceptara andar ese camino aun sin tener temor a ir, ¿quizá incapaz de andar ese camino solo?, quizá ande buscando de forma inconsciente un apoyo emocional, una señal que debería hacerme dar cuenta de que no debería depender de ello para seguir siendo fuerte...

Quien sabe si ese camino que he de andar es uno que precisamente va hacia mi mismo interior. Son interesantes las conclusiones que he sacado. Cuanto más pienso en ello más me va encajando todo.

Es hora de prepararse pues, toca entrar en el nuevo año y traspasar esas "puertas que dan a la calle", símbolo quizá de una nueva etapa personal y emocional.